Ten fe todo llega en su momento oración poderosa

Descubre el poder de la oración ‘Ten fe, todo llega en su momento’

Ten fe, todos llegan a su momento

Oración poderosa. Si no hay fe, será una tarea dura poder agradar a Dios. Cualquier persona que se acerca a Dios debe tener la plena seguridad de que Él existe y está en todas partes del mundo. Quien lo necesita con suprema urgencia encontrará en Él un aliado que te ayudará siempre. "Hebreos 11:6".

La presencia de Dios en nuestras vidas

Los cielos están llenos de tu gloria, mi buen Jesús. Te llevo en mi corazón, tú lo sabes bien. Te tengo en mi mente y en mis sentimientos, te tengo presente y en ti confío. Eres mi esperanza, mi fuerza y mi constancia. En la debilidad, tú siempre me das el consuelo que necesito.

Encontrando luz en la oscuridad

Cuando las sombras me rodean, encuentro claridad en la brillante luz de tu amor. Porque sé que me cuidas amorosamente. Ayúdanos en nuestros problemas y dificultades, sánanos en nuestras enfermedades y dolencias, remedia en nuestros conflictos y preocupaciones laborales, alivia nuestras desolaciones, nuestras pobrezas e infortunios.

Un llamado a Jesús

Escucha nuestra voz, Jesús, y atiende nuestras plegarias. Acude pronto a favor de nosotros, de nuestras familias y de nuestros intereses temporales y eternos. Jesús, camino, verdad y vida. Hoy y siempre, sigue caminando a mi lado. Porque en paz viviré, sabiendo que en tus dulces manos está la solución a mis conflictos.

Dejando nuestras preocupaciones en manos de Dios

Dejo mis preocupaciones en tu condición de buen pastor y las deposito en tu corazón de amor y comprensión, para que las recibas y atiendas en la mayor brevedad posible. Oh Jesucristo, que dijiste: "Ven, sígueme". Sé mi fiel compañero. Haz de mi mapa y brújula que me guíen en el recorrido que he tomado para ir con Dios. Y déjame aprender a siempre estar junto a mis hermanos.

La confianza en Jesús

Oh mi buen Jesús, señor de mi corazón, en ti confío. Concédeme la dicha de ver en breve cumplidos mis deseos con tu bondad, cariño y amor. Lléname de bendiciones, regálame tus favores y haz que tu poder se vea reflejado en mi vida. Renueva mi alma en fe, esperanza y caridad. Sosténme con tu mano y siempre sana mis debilidades y fortalece mi espíritu. Cúbreme con el velo de tu gracia y el resplandor de tu magnificencia. Ilumíname, colma mi corazón de esperanza y dame tu paz. Tú que eres fuente de vida, y que de tu plenitud recibimos todas las gracias.

La importancia de la fe y la caridad

Alivia las penas de nuestros corazones y líbranos de todos los males de cuerpo y alma. Aumenta nuestra fe y enciende nuestra caridad. Danos esperanza en las luchas cotidianas y otórganos la paz interior y exterior que precisamos. Para que a nuestro alrededor brille el amor. Envía a tu madre, la Santísima Virgen María, para que nos ampare y consuele. Envía tus santos, tus arcángeles y ángeles, para que nos ayuden, cuiden y guarden.

La bendición de Jesús

En ti, bello Jesús, están nuestros triunfos y alegrías. En ti, mi complaciente Jesús, está nuestro auxilio. Pues tú nos llenas de amor y nos bendices. Por todo ello, y por la intercesión de tu...

Querida Madre María, te imploro que me ayudes a superar esta difícil situación y los problemas que parecen imposibles de resolver. Te pido que escuches mis plegarias y me concedas tu asistencia para que todo se resuelva favorablemente cuanto antes.

A continuación, te invito a que hagas tu petición con fe y la compartas en los comentarios para fortalecer nuestros lazos de oración.

El poder de la oración

Jesús, confío en tus promesas y me entrego a tu misericordia. Limpia mi corazón de toda impureza que me cause daño y me impida progresar hacia una vida mejor.

Ruego que me libres de los demonios que atormentan mi vida y me impulsan hacia el pecado. Mi único deseo es estar a tu lado y seguir tus enseñanzas.

En mi camino, la maldad intenta poner obstáculos y desviarme de mis propósitos, pero sé que tú me darás la fuerza y la fe necesarias para superar los momentos de debilidad.

Hoy abro mi corazón para recibirte y me entrego en tus manos sagradas. Tú eres el buen Pastor que sabe guiar mi vida hacia una eternidad bendecida. Te confío mi ser, mi alma, mi cuerpo y mi destino para que dispongas de ellos y sanes mis faltas.

Protección y bendiciones divinas

Aleja el miedo y el temor de mi camino, para que pueda caminar seguro/a y tomar decisiones sin dudarlo. Bendíceme con templanza, salud, prosperidad, abundancia y bienaventuranza.

Si alguna vez caigo en un profundo abismo, sosténme fuertemente, porque de tu mano jamás me sentiré solo/a. Recuerdo cada día que existe un Dios verdadero, creador de todas las formas de vida en la tierra.

Señor Jesús, te doy gracias por tu sacrificio y amor que nos has enseñado. Te ruego que derrames tu misericordia sobre este humilde devoto/a para que nada nos falte.

Confío en ti, Jesús misericordioso. Mi fe está puesta en ti para salvación y prosperidad. Concédeme los milagros que necesito en mi vida y permite que todo lo que me impida progresar se aleje para siempre. Contigo a mi lado, todo es posible.

Perdona mis ofensas y ayúdame a tener una fe sincera y fuerte. Que todas mis acciones estén en línea con tu voluntad y sean para el bien de todos. Permíteme experimentar la realidad de tus bendiciones en cada instante de mi vida.

La sanación y protección divina

Ruego por la sanación de mi cuerpo, alejando las enfermedades y protegiéndome de todo mal. Fortalece mi salud para que pueda enfrentar cada día y cumplir con los propósitos que tú tienes para mí.

Sana mi cuerpo, al igual que lo hiciste con los ciegos, mudos, paralíticos y leprosos. Aleja todo mal que atraiga enfermedades y fortalece mi salud para que pueda levantarme cada día con gratitud y determinación.

En tus manos pongo mi vida, confiando en tu amor y poder. Gracias, Señor Jesús, por escuchar mis plegarias y por tu inagotable misericordia. Amén.

Título del Artículo

Querido Señor, confío plenamente en tu divinidad y poder. Tú enviaste a tu Hijo para guiarnos en nuestro camino. Como tu hijo devoto, confío en que nunca me desampararás. Tú proteges a tus hijos más fieles y devotos. Me refugio en tu amparo gracias a mi fe en ti, en el nombre de Jesús. Amén, amén.

Ten un bendecido día y confía en Dios, verás grandes milagros en tu vida.

Si esta oración te ha gustado, por favor, compártela y deja tus comentarios. Recuerda que ser feliz es un derecho innato.

Suscripción al Blog

No olvides suscribirte al blog para recibir, cada día, una oración poderosa en tu bandeja de entrada.

Próximo Artículo

Nos volveremos a encontrar mañana en un nuevo blog. ¡No te lo pierdas!

Artículos relacionados

Deja un comentario