ROSARIO DE LA EUCARISTÍA

Descubre la belleza y significado del Rosario de la Eucaristía

El rosario de la Eucaristía es una poderosa oración cristiana que nos acerca a la presencia de Jesús en la Sagrada Eucaristía. A través de esta invocación, podemos encontrar consuelo, perdón y fortaleza espiritual en nuestra vida cotidiana.

Oración Inicial

Mi Dios, yo creo, adoro, espero y os amo. Te pido perdón por aquellos que no creen, no adoran, no esperan y no te aman.

Credo

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, murió y fue sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Primer Misterio: Jesús alimenta a una multitud

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo os adoro profundamente. Os ofrezco el preciosísimo cuerpo, sangre, alma y divinidad de nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra, en reparación por los ultrajes, blasfemias, sacrilegios e indiferencias con los cuales es ofendido. Por los méritos infinitos de su sacratísimo corazón y por la intercesión del Inmaculado Corazón de María, os pido la conversión de todos los pobres pecadores.

Dando gracias y alabanzas a través de María

En todo momento, debemos dar gracias y alabanzas por medio de María al Santísimo y Divino Sacramento.

Al final de cada misterio, decimos: "Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén"

María, madre de la Eucaristía, te pedimos que nos ayudes a amar a tu hijo Jesús, presente en el sagrario sin cesar, noche y día.

Bendito y alabado sea por siempre el Santísimo Sacramento.

El segundo misterio: Nuestro Señor promete la Eucaristía

Nuestro Señor Jesucristo nos prometió la Eucaristía, diciendo: "Yo soy el pan vivo descendido del cielo".

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, os adoro profundamente. Ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra. Lo ofrezco en reparación por los ultrajes, profanaciones y sacrilegios con los cuales es ofendido.

Pido la conversión de todos los pobres pecadores, guiados por los méritos infinitos del Sacratísimo Corazón de Jesús y por la intercesión del Inmaculado Corazón de María.

Mi Dios, creo en Ti, te adoro, espero y te amo. Te pido perdón por aquellos que no creen, no adoran, no esperan y no te aman.

Gracias y alabanzas a María por su intercesión

En todo momento, debemos dar gracias y alabanzas por medio de María al Santísimo y Divino Sacramento.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén

María, madre de la Eucaristía, te pedimos que nos ayudes a amar a tu hijo Jesús, presente en el sagrario sin cesar, noche y día.

Bendito y alabado sea por siempre el Santísimo Sacramento.

Rezos, oraciones y plegarias para fortalecer nuestra fe

Dando gracias y alabanzas por medio de María al Santísimo y Divino Sacramento, fortalecemos nuestra fe.

Al final de cada misterio, decimos: "Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén"

María, madre de la Eucaristía, te pedimos que nos ayudes a amar a tu hijo Jesús, presente en el sagrario sin cesar, noche y día.

Bendito y alabado sea por siempre el Santísimo Sacramento.

Tu fe fortalecida por el poder de la Eucaristía

El segundo misterio nos recuerda la promesa de nuestro Señor Jesucristo de la Eucaristía como alimento espiritual.

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, os adoro profundamente. Ofrezco el preciosísimo Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad de nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra.

Pido la conversión de todos los pecadores, confiando en los méritos infinitos del Sacratísimo Corazón de Jesús y la intercesión del Inmaculado Corazón de María.

Mi Dios, creo en Ti, te adoro, espero y te amo. Te pido perdón por aquellos que no creen, no adoran, no esperan y no te aman.

Amor por Jesús en el Santísimo Sacramento

Amado y bendito sea por siempre el Santísimo Sacramento, donde Jesús se encuentra presente en el sagrario noche y día. Te pido que me ayudes a amar a tu Hijo, Jesús, de manera incesante y sin cesar.

En este tercer misterio, recordamos cómo nuestro Señor alimentó a una multitud de 4000 personas, mostrando su generosidad y amor incondicional por todos nosotros.


Adoración y reparación al Santísimo Sacramento

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, os adoro de todo corazón. Os ofrezco el preciosísimo cuerpo, sangre, alma y divinidad de nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra.

Pido perdón por los ultrajes, blasfemias, sacrilegios e indiferencias con los cuales se ofende a Jesús en el Santísimo Sacramento. A través de los méritos infinitos de su Sacratísimo Corazón y la intercesión del Inmaculado Corazón de María, te ruego por la conversión de todos los pobres pecadores.

"Mi Dios, yo creo, adoro, espero y os amo."

Es importante recordar que, aunque haya aquellos que no crean, adoren, esperen u os amen, debemos seguir mostrando nuestra fe y amor hacia Jesús en el Santísimo Sacramento.


Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

¡Oh María, madre de la Eucaristía! Ayúdanos a amar y adorar a tu Hijo Jesús, presente en el sagrario, noche y día. Bendito y alabado sea por siempre el Santísimo Sacramento.


La institución de la Eucaristía

En el cuarto misterio, recordamos cómo Jesús instituyó la Eucaristía durante la Última Cena en la noche de Jueves Santo.

"Mi Dios, yo creo, adoro, espero y os amo."

Nos unimos en oración para pedir perdón por aquellos que no creen, adoran, esperan ni aman a Jesús en el Santísimo Sacramento.

Gracias y alabanzas al Santísimo Sacramento

¡Gracias y alabanzas sean dadas por medio de María en todo momento al Santísimo y Divino Sacramento!

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Plegaria a María Madre de la Eucaristía

Oh María, Madre de la Eucaristía, haz que ame a tu hijo Jesús presente en el sagrario sin cesar, noche y día. ¡Bendito y alabado sea por siempre el Santísimo Sacramento!

Misterio de Esperanza

Contemplemos la promesa y el triunfo del Reino Eucarístico. Jesús unido al triunfo del Inmaculado Corazón de María Santísima.

Plegaria por la conversión de los pecadores

Santísima Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, yo os adoro profundamente. Os ofrezco el preciosísimo cuerpo, sangre, alma y divinidad de nuestro Señor Jesucristo, presente en todos los sagrarios de la tierra, en reparación por los ultrajes, blasfemias, sacrilegios e indiferencias con las cuales el mismo es ofendido. ¡Y por los méritos infinitos de su sacratísimo corazón y por la intercesión del Inmaculado Corazón de María, os pido la conversión de todos los pobres pecadores!

Plegaria de fe

Mi Dios, yo creo, adoro, espero y os amo. ¡Te pido perdón por aquellos que no creen, no adoran, no esperan y no os aman!

El Santísimo y Divino Sacramento, fuente de gracias y alabanzas, es venerado por medio de María en todo momento. ¡Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo! Te amamos, Señor, presente en el sagrario noche y día.

Oración al Santísimo Sacramento

¡Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal!, ten piedad de nosotros y del mundo entero.

Esta oración final del rosario después de los cinco misterios es una manera de consolar a Jesús, presente en el Santísimo Sacramento del altar, por los sacrilegios y pecados con los que es ofendido. Nos unimos a los coros de los ángeles y a toda la Iglesia para adorar a nuestro Señor.

Oración en reparación

Jesús, te ofrecemos esta oración en reparación por los pecados, sacrilegios y blasfemias con los que eres ofendido. Alabado seas por siempre. Amén.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Este rosario es uno de los siete rosarios entregados por nuestra Señora, Reina y Mensajera de la Paz en Hakkari. Agradecemos que hayas escuchado esta oración y te invitamos a colaborar con más oraciones para todos. Suscríbete a nuestro canal, disfruta de nuestros contenidos y compártelos. ¡Dios te bendiga!

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