REZO PODEROSO A SAN MIGUELARCANGEL 14 ENSALMOS REALES  para vencer enemigos  e injusticias

Rezo poderoso a San Miguel Arcángel: 14 ensalmos reales para vencer enemigos e injusticias

En este artículo, te compartiremos un rezo poderoso a San Miguel Arcángel para que te proteja en momentos de dificultad y peligro.

Oración de protección a San Miguel Arcángel

Divino y real ser, me ofrezco a los 14 Salmos Reales de nuestro Señor Jesucristo y a la fuerza, poder y espada de San Miguel Arcángel para que me salve. Se dice el nombre de la(s) persona(s) que quieren pelear contigo, pero gracias a estos Salmos no podrán enfrentarte.

En Salmo 2, junto a los 14 Salmos Reales de nuestro Señor Jesucristo y la fuerza, poder y espada de San Miguel Arcángel, sus armas no podrán causarme daño. No podrán alcanzarme con armas blancas, armas de fuego o con malas palabras, envidias y acciones que intenten perjudicarme.

María Santísima, resguarda a San Pedro y San Pablo para que me defiendan. Y tú, San Miguel Arcángel, con tu fuerza, poder y espada, haz que mis enemigos se arrepientan de corazón y nunca más puedan calumniar, dañar ni arremeter contra mí ni contra otras personas.

Si tuviera que enfrentar una injusticia, deseo que todo sea aplastado y vencido, y no encuentren causa para sentenciarme. Confío en los 14 Salmos Reales de nuestro Señor Jesucristo y en la fuerza, poder y espada de San Miguel Arcángel para liberarme de mis enemigos y traiciones.

Si intentan dañar mi honra, dignidad o estabilidad, perderán toda intención mala que tengan hacia mí. Confío en los 14 Salmos Reales de nuestro Señor Jesucristo y en la fuerza, poder y espada de San Miguel Arcángel para que todo intento se desvanezca.

A todos mis enemigos, les pido que cambien a mejor hacia mí. Si tratan de poner sus manos sobre mi honra, dignidad o dañar mi estabilidad, perderán toda intención mala que tengan para mí.

Si tuviera que huir, deseo ser libre e invisible para mis perseguidores. Paz en Cristo Jesús, así sea. Oh Dios de bondad y misericordia, has puesto al Arcángel San Miguel para que nos defienda y proteja.

Concédeme la paz y tranquilidad en mi cuerpo y cuida de mi alma para que no peque ni tema. Siempre cuento con tu gracia y amor por tu Hijo Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Repetir la oración y rezos

A continuación, te recomendamos que repitas la oración y los rezos tres días seguidos, con fe y devoción.

Para finalizar cada repetición, reza cinco Padrenuestros y cinco Glorias.

Sigue este rezo poderoso y confía en la protección de San Miguel Arcángel en todo momento.

Padre nuestro que estás en el cielo

Santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Gloria al Padre, Hijo y Espíritu Santo

¡Gloria al padre y al hijo y al espíritu santo! Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

La confianza en la oración

La oración es una forma poderosa de comunicarnos con Dios. A través de las palabras que pronunciamos, expresamos nuestras necesidades, deseos y agradecimientos. Es un momento de conexión con lo divino donde podemos encontrar consuelo y fortaleza. En el Padre Nuestro, encontramos una oración que nos enseña a confiar y a buscar la voluntad de Dios en nuestras vidas.

Un encuentro con la santidad

En el Padre Nuestro, reconocemos la santidad de Dios. Al santificar su nombre, estamos declarando que Dios es único, puro y digno de toda adoración. Este reconocimiento nos invita a reverenciar a Dios y a humillarnos ante su grandeza. Con este acto de adoración, abrimos nuestro corazón para recibir su gracia y bendiciones.

El anhelo del reino

Anhelar el reino de Dios significa desear que su voluntad se haga en nuestro mundo y en nuestras vidas. Es un llamado a vivir de acuerdo a los principios de Dios, a construir un mundo más justo, amoroso y bondadoso. Al pedir que su reino venga, estamos invitando a Dios a ser el gobernante en nuestras decisiones y acciones diarias.

El sustento diario

Dios es el proveedor de nuestras necesidades. Al pedir nuestro pan de cada día, estamos reconociendo que dependemos de su cuidado y provisión. Esta petición nos recuerda que debemos confiar en Dios y no preocuparnos por el futuro. Él promete suplir todo lo que necesitamos según sus riquezas en gloria.

La importancia del perdón

El perdón es esencial en nuestra vida espiritual. Al pedir perdón por nuestras ofensas, reconocemos que hemos fallado en vivir de acuerdo a los mandamientos de Dios. Sin embargo, también nos recordamos a nosotros mismos que debemos perdonar a quienes nos han ofendido. Es una invitación a liberarnos de resentimientos y a tener una actitud de perdón y reconciliación.

La lucha contra la tentación

La tentación es una realidad en nuestra vida. Al pedir a Dios que no nos deje caer en tentación, estamos reconociendo nuestra debilidad y nuestra necesidad de su ayuda. Nos encomendamos a Dios para resistir las tentaciones y vivir de acuerdo a su voluntad. Es un recordatorio de que no estamos solos en nuestra lucha contra el pecado.

La liberación del mal

Dios es nuestro protector contra el mal. Al pedirle que nos libre del mal, estamos depositando nuestra confianza en su poder y amor. Reconocemos que el mal existe en el mundo, pero confiamos en que Dios tiene el poder para vencerlo. Nos aferramos a su promesa de protección y seguridad en medio de las dificultades.

Invitación a la bendición

La bendición de Dios es un regalo que podemos recibir. Al finalizar la oración, nos dirigimos a Dios con gratitud y reconocimiento por su amor y cuidado. Le damos gracias por escucharnos y por estar presente en nuestras vidas. Extendemos una invitación a otros para que también experimenten la bendición de Dios en sus vidas.

Dios les bendiga.

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