Poderosa Oración de protección al Espíritu Santo

Oración poderosa para proteger y guiar tu espíritu con la gracia del Espíritu Santo

Dios es espíritu y quienes lo adoran deben hacerlo en espíritu y en verdad (Juan 4:24). Mientras escuchas esta poderosa oración, te recomiendo que pienses en todo lo que quieres para ti y tu familia en los próximos días.

Escribe en los comentarios para reforzarlo aún más. Aquí vamos:

Padre, envía tu Espíritu

Envía la luz poderosa del Espíritu que todo lo cura y lo renueva, porque el Espíritu eres tú. En el soplo, en la brisa, es entonces cuando sabemos que llegará el sosiego.

Señor, te doy gracias, te alabo profundamente. Mi corazón te canta un agradecimiento. Mi corazón te dice que cree en ti, que confía en ti, que te busca, que pide tu auxilio, que pide tu Espíritu, que pide tu paz. No permitas que nos gobierne la duda y el malestar.

Gracias nuevamente, gracias Padre de misericordia, porque ya sabemos que en calma y en angustia tú lo sostienes, lo salvas, lo rescatas y lo liberas, porque eres amor.

Espíritu Santo, ven

Ven de los cuatro vientos, ven en nuestra defensa, en nuestro auxilio, en nuestra angustia. Ven con tu luz, con tu poderosa luz, con tu amor, con tu presencia que todo lo puede, porque eres Dios uno y trino en quien confiamos y esperamos.

El Espíritu Santo eres Dios grande y temible, en la brisa, en la sorpresa, en el momento justo que das vida e iluminas todo. Confiamos en ti, te procuramos, te deseamos. Clamamos por tu presencia y por tu ayuda. Ven a nuestro hogar y despliega tus alas de fortísima luz y sabiduría que todo clarifica y ordena.

Hacemos esta oración porque nos ponemos en tus poderosas manos, nos ponemos en tu dirección, nos ponemos a tu disposición, nos ponemos confiados en el aleteo de tu brisa de amor y protección. Defiéndenos, ilumínanos, te llamamos con fuerza e insistencia.

Danos coraje, fuerza, confianza y alegría para sobrellevar lo que nos toca vivir. Pero también, fe, credulidad, esperanza, confianza en aquel quien te envía, seguridad y tranquilidad para no caer en el desasosiego ni en el vacío.

Sopla, sopla divino Espíritu, sopla, Espíritu Santo, sopla tu fuerza, tu luz, tu poder sobre todos nosotros. Hoy, más que nunca, te invocamos, te llamamos para que se imponga tu verdad y tu poder.

Espíritu Santo, creemos en ti, en el Dios uno y trino, Padre, Hijo y Espíritu Santo. Confiamos en ti, te alabamos y te damos gracias de todo corazón. Permanece con nosotros, Dios Padre misericordioso, Dios de amor, Padre de los cielos y de la tierra, Dios del universo que dominas todo, ves todo y alcanzas todo.

Te alabo, te doy gracias y clamo a ti en este momento particular que me toca vivir. Gracias por escucharme, yo sé que tú permites ciertas cosas siempre por alguna razón. Nada es casual para ti, pero soy débil y tú estás.

Suplico a las entrañas de tu misericordia. Sé que esto es muy difícil para mí, pero he aprendido a lo largo de estos años que es tu manera de enseñarme y de acercarme a ti. Siento mi corazón que tú deseas que cada día confíe en ti en toda circunstancia, para saberme dependiente de ti en todo momento.

Confianza en Dios

Porque tuyo es el poder y la fuerza. Tuyas son todas las cosas que dispones para el bien de los que tú amas. Hoy, Señor, sabes lo que me está ocurriendo. Sé que tu mano está lista para la ayuda y el sostén, y que tú sabes todo, absolutamente todo.

Sin embargo, soy frágil y temeroso, y no termino de abandonarme a ti. No puedo pasar esa prueba de dejar todo en tus manos para que te dispongas lo mejor.

La única arma que disponemos

Señor de los cielos, te alabo y te digo que creo en ti en todo momento. Me hiciste ver que estás en todos los avatares de nuestra vida y que nada puede derrotarnos. Porque lo que tú permites es para que sepamos verdaderamente que la única arma que disponemos es la oración y la confianza.

Mi corazón siente la ternura de tus palabras. No temas, me dices, no mires con desconfianza con todo lo que te pasa en mí. Porque te he escogido y aunque pases por oscuras quebradas, no te alcanzará ningún mal.

La misericordia de Dios

He leído muchos salmos y tú sabes que en casi todos está el clamor de los hombres en sus sufrimientos y penas. Mirando hacia el cielo y diciéndote: "Señor, protégenos, mira nuestras angustias, libéranos del mal que nos acecha por doquier y por todos lados. Que venga tu misericordia y nos libere de todo mal y pesar".

Es así, Señor, porque eres el Dios de la bondad y de la compasión. Eres el Dios amable, misericordioso, que no permite que nada suceda a tus hijos predilectos. Te digo desde el fondo de mi corazón, Señor: creo en ti, confío en ti, te alabo con todas mis fuerzas.

Superando la duda y la prueba

Tú eres el Santo, el Todopoderoso, el Soberano Dios de los cielos y de la tierra. Creo en ti, Señor, te digo creo en ti hoy y siempre, a pesar del dolor y de la prueba que me persuaden en muchas ocasiones a la duda, a la soledad y a apartarme del camino de la fe y de la esperanza.

Reconozco que en algunas ocasiones me siento vulnerable, quizás desesperada, especialmente por la desconfianza que me domina a veces. Pero he visto que tu amor es siempre fiel y nadie, absolutamente nadie, puede superar tu generosidad y tu respuesta en el tiempo difícil.

Mi corazón se cautiva ante ti y te expresa con ternura la palabra gratitud. Porque en toda situación sé que te miro y que estás ahí, que estás permanentemente ahí, que todo es tuyo porque eres Dios único, Dios en la tierra y en el cielo, y no hay nada que te...

Permanece en la fe a pesar de las pruebas

Señor, nuevamente te digo que creo en ti. Te amo con todas mis fuerzas y, aunque este momento sea una prueba, quiero sentir profundamente que nada me separa de ti. No importa cuánto dolor tenga que atravesar, en nombre de Jesús, amén, amén.

Abre tu corazón al Espíritu Santo

Descansa en el Señor, cierra tus ojos nuevamente y toma aire profundamente. Libera todos tus pensamientos y deja que todo fluya en ti. Permite que el Espíritu Santo entre en cada respiración que haces, para que cada molécula, cada célula de tu cuerpo esté bañada en el Espíritu Santo. Esto te protegerá y alejará todo mal de ti.

Recibe bendiciones y comparte la oración

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