Oración y Letanía a San Expedito: Tu guía en momentos de urgencia

Poderoso protector san Expedito

Hoy acudo a ti, poderoso protector san Expedito, santo del urgente, santo de lo justo, y te suplico seas mi abogado auxiliar. Intercede por mí ante nuestro Señor Jesucristo para la pronta atención a mi demanda. Continuamos también te pido que me concedas la protección, la prosperidad, la felicidad y el bienestar para mi familia y para todas aquellas personas que sufren, que están afligidas y desalentadas como yo.

Oración y Letanía a San Expedito  para solucionar urgentes problemas

Ruego a san Expedito por tu poder de mediación

Hoy me san Expedito, por tu poder de mediación, te ruego atiendas mi sincera petición. Yo por siempre estaré agradecido y propagaré tu nombre por donde vaya. Te rezaré con fervor y te recordaré con más frecuencia para exaltar tu gran misericordia. Amén.

Acto de contrición y plegarias finales

A continuación hacemos el acto de contrición y rezamos tres Padres Nuestros, tres Avemarías y tres Glorias, y la siguientes letanía:

  1. "Jesús, mi Señor y Redentor"
  2. Yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy y me pesa de todo corazón porque con ellos ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.

  3. "Padre Nuestro"
  4. Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

  5. "Dios te salve, María"
  6. Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y en dicho es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Rezo a la Virgen María

¡Bendito es el fruto de tu vientre, Jesús! Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Oración a Jesucristo

Señor, ten piedad de mí. Jesucristo, ten piedad de mí. Señor, ten piedad de mí. ¡Oh llenos, Jesucristo, escúchanos!

Padre celestial, que eres Dios, ten piedad de mí. Dios Espíritu Santo, ten piedad de mí.

Oración a San Expedito

San Expedito, ruega por mí. San Expedito, invencible defensor de la fe, ruega por mí. San Expedito, fiel hasta la muerte, ruega por mí. San Expedito, que todo perdiste para seguir a Jesús, ruega por mí.

San Expedito, que fuiste atormentado, ruega por mí. San Expedito, que persistes gloriosamente por la espada, ruega por mí. San Expedito, que recibiste del Señor la corona de justicia que prometió a los que le aman, ruega por mí.

San Expedito, auxilio de los que pierden la esperanza, ruega por mí. San Expedito, patrono de la juventud, ruega por mí. San Expedito, auxilio de los estudiantes, ruega por mí.

San Expedito, modelo de soldado, ruega por mí. San Expedito, patrono de los viajeros, ruega por mí. San Expedito, sanador de los enfermos, ruega por mí.

San Expedito, consolador de los afligidos, ruega por mí. San Expedito, apoyo fiel de los que esperan en ti, ruega por mí.

Pide por mí, no me abandones, San Expedito. Yo te suplico, yo te imploro, no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy. Ven en mi auxilio, no tardes en socorrerme.

Oración a Jesús

Jesús, Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, perdóname. Señor, Jesús, Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, escúchame.

Jesús, Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, ten piedad de mí. Señor Jesús, óyeme. Jesús, escucha mi oración, que mi voz llegue a ti, Señor poderoso.

Credo

En Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado.

Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos. Subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de los muertos y la vida eterna. Amén.

Final

A continuación, rezamos un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria. Hacer esta oración durante tres días seguidos, con fe y devoción.

En ti, Dios Padre, confiamos, por intercesión de la Virgen María y de San Expedito, para que escuches nuestras peticiones y nos des fuerza en momentos de necesidad. Amén.

Creencias fundamentales de la fe cristiana

La fe cristiana se basa en creencias fundamentales que nos fortalecen espiritualmente. Creemos en la resurrección de Jesús y en su ascensión a los cielos, donde está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso. Esta convicción nos llena de esperanza, ya que sabemos que vendrá a juzgar tanto a los vivos como a los muertos.

La importancia del Espíritu Santo y la comunidad cristiana

En nuestra fe, también creemos en el Espíritu Santo, que nos guía y fortalece en nuestro caminar espiritual. Además, reconocemos la importancia de la comunidad cristiana, la Iglesia Católica, y la comunión de los santos. Creemos en la necesidad de perdonar y recibir perdón por nuestros pecados, y en la resurrección de la carne y la vida eterna.

La importancia de la oración

Es fundamental tener en cuenta la importancia de la oración en nuestra vida espiritual. Jesús nos enseñó una poderosa oración, conocida como el Padre Nuestro, en la cual le pedimos a Dios que su voluntad se cumpla tanto en la tierra como en el cielo. Solicitamos el pan de cada día y le pedimos perdón por nuestras ofensas, al tiempo que nos comprometemos a perdonar a quienes nos ofenden. Imploramos a Dios que no nos deje caer en tentación y que nos libre del mal.

En la oración a la Virgen María, reconocemos su magnificencia y le pedimos que interceda por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. María es una figura especial en nuestra fe, y le rendimos homenaje por ser la madre de Jesús.

La figura poderosa de San Expedito

San Expedito es considerado el santo patrón de los casos urgentes. Muchas personas han experimentado milagros y soluciones gracias a su intercesión ante Dios Padre Misericordioso. Si te encuentras en una situación apremiante y necesitas una solución, acude a San Expedito con fe y confianza.

En momentos difíciles, no olvides la importancia de la oración y la intercesión divina. Al margen de la devoción a los santos, siempre es importante recordar que Dios es el principal origen de nuestro aliento y esperanza. Su amor y misericordia son infinitos.

¡Bendiciones y agradecimientos!

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¡Dios te bendiga!

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