Oración para Dormir El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente

La oración para dormir: una poderosa herramienta de paz y protección

Muy buenas noches, hermanos y hermanas. Tú que habitas al amparo del Altísimo, tú que vives al abrigo del Todopoderoso, día al Señor, tú eres mi refugio, mi baluarte, mi Dios en quien confío. (Salmos 91:12).

Un momento de gratitud

Por favor, cierra tus ojos, relájate y presta atención a cada palabra de esta poderosa oración. Amado Dios, las estrellas en el cielo resplandecen para anunciarnos que una nueva noche ha llegado, y como es habitual, yo me encuentro frente a Ti para darte las gracias por cada momento vivido en este día, por haber cuidado de mí y de mi familia y por permitirnos llegar al final de esta jornada con bien y con Tu bendición.

Confianza en la protección divina

Gracias, Señor, por tantas cosas hermosas que nos brindas, por la salud, por los alimentos, por ser nuestro amigo, nuestro guardián, y por darnos la fuerza y la sabiduría para enfrentar cada reto y cada dificultad. Antes de ir a dormir, quiero dejar esta noche en Tus manos. Te pido que visites mi hogar, que lo cubras con Tu manto y que, en Tu infinito amor, alejes todo mal.

Te pido, Señor, que nos des paz y bienestar, que nos libres del enemigo y de todos los peligros que rondan en la noche. Mira nuestros corazones y nuestras necesidades y permítenos tener un descanso plácido y reparador.

Despertar con fe y gratitud

Mañana, cuando el alba nos anuncie la llegada de un nuevo día, concédenos la gracia de despertar con fe y la certeza que solo Tu compañía puede brindarnos. Ayúdanos a alcanzar nuestras metas y grandes anhelos. Ahora que estoy a punto de irme a dormir y ya estoy más relajado/a, puedo sentir todo Tu inmenso amor y puedo comprender que cada situación que he enfrentado en los últimos días ha sido una hermosa oportunidad para crecer física y espiritualmente.

Tal vez las montañas se sacudirán y los montes temblarán, pero yo confío en Tu promesa que dice: "Mi amorosa bondad no se apartará de ti, y mi pacto de paz no se eliminará."

Purificación de corazón

Líbranos de todo lo que sofoca nuestro corazón, aviva nuestro deseo de estar Contigo, y libéranos del orgullo y del egoísmo. Despierta nuestro profundo deseo de conocerte. Perdónanos si a menudo nos alejamos de Ti y si Te culpamos por nuestro sufrimiento y nuestra soledad.

Yo digo al Señor: "Tú eres mi dueño, mi único bien. Señor, Tú eres mi alegría y mi herencia, mi destino está en Tus manos."

Confianza en la guía divina

Bendeciré al Señor, que me aconseja, incluso de noche, instruye mi conciencia. Tengo siempre presente al Señor, con Él a mi derecha jamás fracasaré. Por eso se me alegra el corazón, hacen fiesta mis entrañas y todo mi ser descansa tranquilo.

Porque no me abandonarás en el abismo ni dejarás a Tu fiel experimentar la corrupción.

Petición final

Sigue derramando Tus bendiciones sobre cada uno de nosotros, para hacer Tu voluntad. Actúa en nuestros corazones y, al no sentirnos capaces y pensando que no podemos alcanzar todas las metas que tenemos y que Tú nos das, danos Tu fortaleza.

Ayúdanos a seguir confiando en Ti y en Tu amor incondicional.

La importancia de la oración en la vida cristiana

La oración es una poderosa herramienta que nos conecta con Dios y nos brinda fortaleza y esperanza en los momentos difíciles. Nos permite acercarnos a Él, encontrar consuelo y guía en su Palabra. ¡Dios es nuestro refugio y fortaleza, siempre dispuesto a escuchar nuestras peticiones! Por eso, es fundamental cultivar una vida de oración constante.

La importancia de la apertura del corazón

Señor, quiero abrirte mi corazón. Permíteme entrar en tu presencia y encontrarme conmigo mismo, desde la verdad y la humildad. Que mi corazón esté siempre dispuesto a recibir tus enseñanzas y a transmitir amor y generosidad al mundo.

El poder del Espíritu Santo en nuestras vidas

Invoco a los santos ángeles custodios como mi apoyo espiritual. El Espíritu Santo me fortalece y me protege de los ataques del enemigo. A través de los sacramentos, encuentro la fuerza y la protección necesarias para superar los desafíos y encontrar descanso en la presencia de Dios.

La bendición de la comunión con Dios

Gracias, Padre, por tu amor y tu misericordia. Por medio de la oración, puedo experimentar la paz y la alegría que provienen de estar en comunión contigo. Te pido que bendigas a todos aquellos que están necesitando de ti en este momento, especialmente a los enfermos y a los que carecen de un hogar. Que tus anhelos para el mundo se hagan realidad.

La fe como escudo para vencer los desafíos

Por medio de la fe, sé que Dios me protege y me ayuda a elegir mis caminos. Aunque pueda enfrentar adversidades, confío en su mano poderosa y encuentro fortaleza en sus sacramentos. No permito que el miedo y la desesperanza controlen mi vida, sino que me aferró a la esperanza y descansó en la presencia de Dios.

Confía en la victoria y la protección divina

Verdad, me estás levantando en victoria y deja fuera del alcance a toda mala energía que intenta derrotar a mi espíritu. Confío en que durante mis sueños serás tú multiplicando mis fuerzas, renovando mi alma y mi corazón, abriendo de par en par las puertas de la prosperidad y bendiciendo a cada instante a mi hogar y mi familia.

Actúa con sabiduría y bondad en tus actividades diarias

Quiero salir cada día a dar lo mejor de mí. Te suplico que me ayudes a hacer el bien, a actuar de manera sabia y justa. Por favor, dame energía en mis actividades, en mi trabajo y en todas mis obligaciones. Ayúdame, Señor, a despojarme de mi yo, a desnudar mi alma y mi corazón, a dejar todo lo que es innecesario para acercarme más a ti.

Sé transparente ante Dios y busca Su voluntad

Quiero, padre, estar totalmente disponible para ti, postrado con el corazón abierto a la espera de cumplir tu voluntad. Te busco, Señor, con los ojos puestos en tu hijo Jesucristo, con la fuerza de tu espíritu, con el don de la fe. Estoy desnudo ante ti, padre, con toda mi miseria y pequeñez, para comprender desde lo más íntimo del corazón todo aquello que esperas de mí.

Rendirse a la inmensidad del amor y la misericordia divina

Aquí estoy, Señor, transparente como el agua pura para poner mi realidad a tus pies. Y esto me permite vivir confiadamente, abandonarme esperanzadamente, sumergirme en la inmensidad de tu amor y misericordia. Te alabo, Señor, te bendigo. Te alabo y te adoro, clamando con alegría en el desierto me encuentro muy cerca de ti, en el nombre de Jesús. Amen.

Toma aire profundamente y concéntrate en todo lo que deseas para tu vida y pídeselo a Jesús con mucha fe. Si lo deseas, puedes reforzar tu petición escribiendo los temas con los comentarios. Te deseo unos dulces sueños para que mañana tengas toda la energía. Y recuerda adorar al Señor al despertarte. Nos vemos mañana en un próximo artículo. Si te ha gustado, deja un pulgar arriba y compártelo. No olvides suscribirte al canal para recibir cada día una oración poderosa. Y recuerda que ser feliz es un derecho que tenemos al nacer.

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