Oración de San Juan Damasceno  para pedir ayuda auxilio y protección a la Santísima Virgen María
<y en sus brazos divinamente matrrnal es verdadermente tú
eres más preciosa que toda la cración
porque sólo de ti el crador recibió las primicias
de nuestra materia humana
su carne fue hecha de tu carne
su sangre de tu sangre
dios se alimentó con tu leche
y tus labios tocaron los labios de dios.
O mujer de toda amble
tres veces binventurada
bendita eres entre las mujeres
y bendito es el fruto de tu vientre
o madre de dios
rehén universal
dvina y viva obra mastra
en quien dios crador se complace
cuyo espritu es guiado por dios
y atento sólo a él
el té viniste a la vida
por el srvs a la salvación univrsal
para que por medio tuyo se cumpla
el antiguo designio de dios
que es la encarnación del verbo
y nuestra adivinación
o consuelo nuestro vivimos contigo
se nos permita seguir te en esto
vemos nuestra felicidad
porque como pueblo tuyo
te hemos sido donados
por tu hijo divino
a ti consagramos
mentcuerpo todos nosotros mismos
te honramos con salmos himnos y cánticos espirituales
cuánto nos es posible
porque honrarte como mereces
nos es imposible
de qué alegría de que vienes
está lleno quien tiene tu purísimo recuerdo
o mariah amén
hacer la petición y rezar confiadamente
y con mucha fe 3 alves y tres avemarías a la santísima virgen maría oraciones escritas por san juan

La oración de San Juan Damasceno para protección y auxilio de la Virgen María

Oración de San Juan Damasceno para pedir ayuda, auxilio y protección a la Santísima Virgen María

Nadie está en el cielo más cerca de la divinidad simplísima que tú, que tienes asiento sobre la cumbre de los querubines y sobre todos los ejércitos de los serafines. Por esto, no es posible que tu intercesión sufra repulsa ni que se hayan desatendido sus ruegos. No nos falte tu auxilio mientras vivamos en este mundo perecedero. Alarga nos tu mano para que, orando, las obras de salud y huyendo de los caminos del mal, demos seguro el paso de la eternidad. Por ti esperamos que al cerrar a este destierro los ojos de la carne, se abrirán los del alma para negarse en aquel piélago de soberana hermosura y suavísimo deleites, por el cual ansiosamente suspiran las almas regeneradas. Y que nos anunció y mereció Cristo, Señor nuestro, haciéndonos ricos y salvos. A él, por ti señora, rendimos gloria y alabanza con el Padre y el Espíritu Santo, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Oda a la Santísima Virgen María

O divina vidente, obra maestra en ti se alegran
o llena de gracia, las muchedumbres de los ángeles y el género humano. O templo santificado y paraíso espiritual, gloria de las vírgenes. Gracias a ti, Dios se encarnó haciéndose niño, nuestro Dios antes de los siglos. En efecto, de tu seno él hizo un trono y lo hizo más vasto que los cielos. En ti, oh llena de gracia, se alegra todo lo creado.
Gloria a ti, hija siempre virgen, que llegaste al Creador en tus brazos divinamente maternal. Es verdaderamente tú eres más preciosa que toda la creación, porque sólo de ti el Creador recibió las primicias de nuestra materia humana. Su carne fue hecha de tu carne, su sangre de tu sangre. Dios se alimentó con tu leche y tus labios tocaron los labios de Dios. O mujer de toda amable, tres veces bienaventurada,
bendita eres entre las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, o Madre de Dios, rehén universal. Divina y viva obra maestra, en quien Dios Creador se complace, cuyo espíritu es guiado por Dios y atento sólo a Él, el Tú viniste a la vida, por el sirves a la salvación universal, para que por medio tuyo se cumpla el antiguo designio de Dios, que es la encarnación del Verbo y nuestra adivinación. O consuelo nuestro vivimos contigo,
se nos permita seguir te en esto, vemos nuestra felicidad. Porque como pueblo tuyo, te hemos sido donados por tu hijo divino. A ti consagramos mente y cuerpo todos nosotros mismos. Te honramos con salmos, himnos y cánticos espirituales, cuánto nos es posible. Porque honrarte como mereces nos es imposible. De qué alegría de que vienes está lleno quien tiene tu purísimo recuerdo. O María, amén.

Petición y oración a la Santísima Virgen María

Hacer la petición y rezar confiadamente y con mucha fe 3 avemarías y tres salves a la Santísima Virgen María. Oraciones escritas por San Juan.

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Rezo a la Virgen María

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos. Y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

Otra vez el rezo a la Virgen María

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos. Y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

Una vez más el rezo a la Virgen María

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva, a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Ea, pues, Señora, abogada nuestra, vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos. Y después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre. Oh clemente, oh piadosa, oh dulce Virgen María.

El Ave María

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Otra vez el Ave María

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Una vez más el Ave María

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

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