Protegiéndote de enemigos y peligros: La poderosa Oración al Justo Juez

En este blog religioso cristiano encontrarás poderosas oraciones y plegarias al Justo Juez, solicitando su protección contra males, enemigos, envidias, habladurías y otros peligros. El Justo Juez es aquel que aclara la justicia y fue encarnado por el poder de su sagrado padre en el vientre de la amada Virgen María.

Oración al Justo Juez para protección contra males enemigos envidias habladurías y otros peligros

La divinidad del Justo Juez

El Justo Juez fue el creador del cielo y de la tierra, sacrificándose por amor a nosotros. Fue envuelto en el sudario y resucitó al tercer día, venciendo la muerte y las fuerzas del infierno. Como Juez divino y justo, escucha nuestras súplicas y necesidades, concediendo las bendiciones que le pedimos.

Peticiones al Justo Juez

Te ruego, santísimo Justo Juez celestial, que escuches mis súplicas y necesidades, y me concedas lo que te he pedido. Protégeme de los obstáculos que puedan detener mi camino, aleja las acciones de mis enemigos y evita que la maldad se apodere de mi corazón. Libérame del pecado y guíame por el sendero del bien.

Con tu imperioso y poderosa voz, serenas las tempestades, liberas los caminos, sanas a los enfermos y resucitas a los muertos. Ahuyentas a los malos espíritus y derrotas a los enemigos con tu gran poder. Aleja todo mal y maleficio que quiera perjudicarme sin piedad.

Justo Juez, envuélveme con tu sagrado manto, escondiéndome de mis enemigos visibles e invisibles. Paraliza sus manos, duerme su lengua y tapa sus oídos, para que no puedan verme, tentarme, acusarme u oírme. Aleja de mí todo mal que pueda perjudicarme y hacerme daño.

Ayúdame, Justo Juez, con tu gran poder y auxilio, y bríndame la protección necesaria para que aquellos que me espían no me vean y quienes me persiguen no logren alcanzarme.

Protección y guía divina

Cúbreme con tu manto sagrado,

bañarme con tu sangre oculta,

me con tu poder,

bañarme con tu sangre bendita.

Defiéndeme con tu cruz y sé mi escudo durante toda mi vida,

hasta la hora de mi muerte.

Súplicas al justo juez divino

Justo juez, hijo del Padre celestial,

divino hombre hecho carne.

Hoy te suplico con recogimiento que me protejas con el manto de la Santísima Trinidad.

Para que se aleje de mí cualquier peligro, maldad o enfermedad,

y me glorifique por tu santísimo nombre.

Fe en el Rey de Reyes

Rey de reyes, señor de glorias y máximo de los cielos,

fiel protector de los justos y de los desamparados.

Tú que moras en lo alto junto con Dios y el Espíritu Santo,

tú que diste tu vida por amor a cambio de la salvación de todos los pecadores.

Tú que te compadeces por todos nosotros gracias a tu don celestial.

Ante ti, justo juez, llevo mis plegarias

y con fe y esperanza invoco tu figura.

Petición de dicha y amor divinos

Para que llenes mi corazón de dicha y amor,

que este sentimiento forme parte de mí,

para que sepa aprovechar los preceptos de tus designios en esta vida.

Por aquella santa camisa en la que tu Santísimo Hijo fue envuelto,

es la misma que yo traigo puesta,

y por ella me deberé libre de prisiones, de malas lenguas y de maleficios.

Refugio en la protección divina

Encomiendo mi ser a todo el angélico y sacrosanto,

y me han de amparar los santos evangelios.

Pues primero nació el Hijo de Dios y vosotros llegáis derrotados a mí,

como el Señor derribó el día de Pascuas a sus enemigos.

De quién se fía es de la Virgen María, de la consagrada.

Que se ha de celebrar con la leche de los pechos virginales de María Santísima.

Protección divina de la Santa Veracruz

Por eso, mi deber libre de prisiones, ni será herido ni atropellado,

ni mi sangre será derramada, ni moriré de muerte repentina.

También me encomiendo a la Santa Veracruz,

contigo yo, con el Dios delante, yo detrás de él.

Súplicas al eterno sol de justicia

Divino y justo juez de vivos y muertos,

eterno sol de justicia encarnado en el casto vientre de la Virgen María.

Por la salud del linaje humano,

justo juez, creador del cielo y de la tierra.

Oye mis súplicas, atiende a mis ruegos,

escucha mis peticiones y dales favorable despacho.

Confianza en el poder divino

Tu voz imperiosa calmaba las tempestades,

sanaba a los enfermos

y resucitaba a los muertos, como a Lázaro y al hijo de la viuda de Naín.

Divino y justo juez de los vivos y de los muertos,

sempiterno sol de la oscuridad y piadosa alma caritativa de los pecadores.

Súplica final

Tú que persistes en la cruz por nosotros,

que sufriste infamias innombrables en nombre de la humanidad,

oye mis ruegos y mis súplicas y apiádate de este humilde servidor.

Ayúdame e ilumíname.

Confía en las bendiciones de Dios en momentos difíciles

En estos momentos difíciles, es fundamental mantener nuestra fe en Dios incólume. Buscar la protección y compañía del Señor nos brinda consuelo y fortaleza, al igual que el manto sagrado de María Virgen que nos protege. Elevemos nuestras súplicas al Santísimo Justo Juez, quien ilumina nuestros pasos y aparta los peligros de nuestro camino.

Piadoso señor Jesucristo, elevo estas súplicas y te imploro tu misericordia, pues mi corazón está triste y afligido por todo lo que me está pasando. Dame amor para entender poco a poco lo que me hace mal y no permitas que los miedos y problemas me quiten la felicidad. Tú, que escuchas mi corazón, lléname de amor y tranquilidad.

Reconozco que mi caso es difícil, y solo con tu ayuda puedo sobrellevarlo. Por eso, te ruego, mi justo juez, que me concedas la protección y fuerza necesarias para superar las adversidades con justicia y tu gracia. Asimismo, te pido una bendición considerable que tanto necesito.

En ti, Señor de los justos y misericordioso con los pecadores, deposito mi confianza para que me ayudes y bendigas. A ti elevo esta oración, en busca de tu gracia y protección divina no solo para mí, sino también para todos aquellos que en este momento necesitan de tu bendición en sus vidas.

No permitas que decaiga mi fe, incluso en los momentos más difíciles. Sé que con tu bendición podré salvarme de todo peligro y ser protegido de todo mal. En el nombre de tu sagrada presencia, Jesucristo me ama.

*Si esta oración te ha gustado y te ha servido de ayuda, por favor compártela con alguien más. Me gustaría que en los comentarios, escribas lo que deseas pedirle al Justo Juez, desde el corazón y con mucha fe. También puedes suscribirte al canal para recibir cada día una oración poderosa.*

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