Oración al Arcángel San Rafael  para peticiones angustiosas y desesperadas

Oración al Arcángel San Rafael: Súplicas para momentos difíciles

Señor San Rafael, príncipe grande del cielo, a ti llego con alegría y contento para que me remedies esta necesidad mía. Te ruego que nunca te apartes de mi lado y gracias te haré con todos mis afectos. San Rafael, alivia mis miserias, calma mis dolores y sufrimientos. No me desampares en las cosas adversas, ayúdame a resolver lo que hoy tanto me angustia y es causa de mi desesperación.

San Rafael, protector y guía

Tu fidelidad y amor me sostienen en todo momento. Tú estuviste a mi lado cuando estoy durmiendo, cuando estoy triste me consuelas, cuando estoy desmayado me alientas y apartas de mi lado los peligros presentes. Me enseñas a prevenir los futuros, me desvías de los malos y me inclinas a los buenos. Me reconcilias con Dios Padre Todopoderoso.

San Rafael, poderoso Arcángel

Tú eres mi guarda tutelar, mi refugio y celeste protector. Gracias a tus ruegos y gemidos, detuviste la ira del Señor y evitaste que estuviera ardiendo en el infierno. Como antorcha dulcísima de los palacios eternos, caudillo de los ejércitos del Todopoderoso, emisario de la divinidad, te suplico con humildad que me ayudes en esta necesidad que tanto me angustia.

San Rafael, amigo fiel y protector

Tú eres mi defensa contra las asechanzas y tentaciones del demonio. Aleja de mí los peligros del alma y del cuerpo, poniendo freno a mis pasiones delincuentes y a los enemigos que me persiguen. San Rafael, te pido que seas mi apoyo, para no dejarme vencer jamás. Lleva ante el acatamiento de Dios mis oraciones y obras buenas. Concédeme que mi alma sea trasladada a la gracia al final de esta vida.

San Rafael, tesoro riquísimo de los caudales de Dios

Te suplico con fervor y esperanza que intercedas por mí ante el trono de Dios. Confío en tu poder y en tu amor infinito. Gracias, San Rafael, por estar siempre a mi lado y por velar por mi protección. Amén.

Reza con esperanza y confianza

Dios, a quien tan inmediato asistes con el inestimable don de la gracia, para que por medio de ella pueda ser un día tu perfecto compañero en la gloria. Amén.

Un rezo poderoso

Padre nuestro, que estás en el cielo,

santificado sea tu nombre.

Venga a nosotros tu reino.

Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día.

Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

La importancia de la repetición

Reza con detenimiento y dedícale tu tiempo. Haz esta oración junto a los besos por tres días seguidos. Repite el Padre nuestro y el resto de la plegaria nueve veces para mayor efectividad.

Fortalece tu fe

Rezar con fe y confianza en Dios es una forma poderosa de conectarte con lo divino. No subestimes el poder de la oración en tu camino espiritual.

El Padre Nuestro es una de las oraciones más importantes dentro de la tradición cristiana. En este rezo, Jesús nos enseñó a dirigirnos a Dios y a pedirle protección, sustento y perdón. A continuación, te presentamos una transcripción de esta poderosa oración:

Padre Nuestro, que estás en el cielo

Padre Nuestro, comenzamos esta oración dirigiéndonos a Dios como nuestro padre celestial. Reconocemos su grandeza y debemos recordar siempre su lugar en el cielo.

Santificado sea tu nombre

Es importante resaltar la majestuosidad del nombre de Dios. Al decir "santificado sea tu nombre", estamos afirmando nuestro compromiso de honrar y reverenciar a Dios.

Venga a nosotros tu reino

En esta frase, pedimos a Dios que su reino de amor y justicia se manifieste en nuestras vidas y en el mundo entero. Anhelamos que su voluntad se cumpla en la tierra como en el cielo.

Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo

Reconocemos que la voluntad de Dios es perfecta y deseamos que se realice tanto en el cielo como en la tierra. Nos sometemos a su plan divino y buscamos vivir de acuerdo con sus mandamientos.

Danos hoy nuestro pan de cada día

En esta frase clave, le pedimos a Dios que nos provea todo lo necesario para nuestra subsistencia diaria. Reconocemos que todo lo que tenemos proviene de Él y que debemos confiar en su provisión.

Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden

Esta es una de las partes más importantes de la oración. En ella, reconocemos que todos somos pecadores y necesitamos el perdón de Dios. También entendemos que debemos perdonar a aquellos que nos han hecho daño.

No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal

En este fragmento, pedimos a Dios que nos proteja de las tentaciones y nos libre de cualquier mal que pueda acecharnos. Reconocemos nuestra debilidad y necesidad de su fortaleza para resistir las tentaciones.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo

Gloria a la Santísima Trinidad. Esta es una frase de adoración y alabanza a Dios, recordando su trascendencia y su presencia en nuestra vida.

Recuerda que el Padre Nuestro es mucho más que una simple oración, es una guía para nuestra relación con Dios y una forma de expresar nuestras necesidades y anhelos. Al rezar esta oración, nos acercamos a Dios y nos encomendamos a su amor y misericordia. Haz de esta oración una parte integral de tu vida y permite que te guíe en tu camino espiritual.

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