Oración a santa Narcisa de Jesús  para solucionar graves necesidades

Santa Narcisa de Jesús: Encuentra solución a tus graves necesidades con su intercesión

Santa Narcisa de Jesús, mujer de nuestro pueblo, nos enseñaste a través de tu oración, penitencia y trabajo que la caridad es el camino hacia la santidad y la unión con el Señor. Tú supiste amar y sacrificarte por los demás, contemplar a Dios en las cosas simples de la vida, y mostrarnos el amor del Padre celestial. En este artículo, te invito a rezar a Santa Narcisa de Jesús para solucionar nuestras graves necesidades.

La vida de Santa Narcisa de Jesús

Santa Narcisa de Jesús fue amiga de todos y servidora de los pobres. Tú, que conoces el sufrimiento y has experimentado la angustia y la desesperación, te pedimos que extiendas tu mano y nos ayudes a salir de nuestros difíciles problemas. Ruega por nosotros, que estamos necesitados de auxilio y esperanza.

La oración a Santa Narcisa de Jesús

"Santa Narcisa de Jesús, mujer de nuestro pueblo, que hiciste la oración, la penitencia y el trabajo un instrumento de santificación, enséñanos que la caridad es el camino de santidad y reunión con el Señor. Tú supiste amar y sacrificarte por los tuyos, tú supiste contemplar a Dios en las cosas más sencillas de la vida. Muéstranos el amor del Padre celestial para vivir con alegría la caridad con los enfermos y necesitados, y el amor y la unión en la familia. Narcisa de Jesús, amiga de todos y servidora de los pobres, tiende tu mano para solucionar nuestras necesidades. Ayúdanos a salir de los angustiosos y graves problemas que hoy nos llenan de angustia y desesperación. Santa Narcisa de Jesús, ruega por nosotros que ahora estamos necesitados de auxilio. Así sea, oh Padre de la misericordia, Señor nuestro bueno y compasivo, que inspiraste a Santa Narcisa de Jesús la vocación de entrega a favor de su pueblo. Concédenos, por sus méritos e intercesión, tu petición con inmensa esperanza. Continuamos y otórganos que, siguiendo su ejemplo, te adoremos con el sacrificio de alabanza y amemos a los hermanos con una caridad sincera. Por nuestro Señor Jesucristo, amén."

Rezos adicionales

A continuación, se recomienda rezar tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Glorias durante cinco días seguidos.

"Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén."

Repite la oración y los rezos durante cinco días seguidos.

El Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres. En ti habita el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo

Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Notas sobre la vida de Santa Narcisa

Narcisa de Jesús Martillo Moral nació en 1832 en la Hacienda San José de Nobol y Daule, Ecuador. Los dominicos regentaban su parroquia desde hace casi 300 años. Fue hija de Pedro Martillo y Josefa Morán, campesinos propietarios, gente sencilla y profundamente creyente. Su padre, dotado de una inteligencia clara y espíritu de trabajo, reunió una apreciable fortuna. Los nueve hijos del matrimonio crecieron sanos y robustos. Narcisa ocupaba el sexto lugar.

En 1838, cuando contaba seis años, falleció su madre. Con la ayuda de una maestra particular y de su hermana mayor, se instruyó en las primeras letras y aprendió a leer, escribir, cantar y tocar la guitarra. También sabía coser, arte que llegó a dominar con verdadera maestría. Poseía grandes cualidades, con predisposición especial para la música.

Con frecuencia, su plegaria se hacía canción y su cántico fue íntimo y piadoso, entregando el corazón a quien bien lo merecía, como rezaba una composición que gustaba repetir cuando era jovencita. A los siete años de edad, y después de ser confirmada, sintió la llamada de Dios y se retiraba a orar a un bosque cercano o a una habitación que convirtió en oratorio doméstico.

Asumió un camino arduo de penitencia para unirse más íntimamente a Cristo sufriente y ayudarle en la redención del mundo. Colaboraba en los trabajos domésticos y en los del campo. Era una joven reflexiva, amable, alegre, de carácter dulce y apacible. Sumamente buena, obediente, caritativa y compasiva para con los pobres. También era extremadamente piadosa y amada por todo el vecindario.

En enero de 1850, falleció su buen padre. Narcisa, que contaba con 19 años de edad, se fue a Guayaquil y se hospedó con una familia muy conocida que habitaba junto a la catedral. En esta ciudad permaneció hasta 1868, exceptuando unos meses que pasó en la ciudad de Cuenca. Cambió de morada varias veces para preservar su intimidad y dedicarse con mayor libertad a la oración y penitencia. Vivía del trabajo de costurera, socorría a pobres y enfermos, y fue dócil a las directrices de sus directores espirituales. En ocasiones compartió ideales y vivienda con la beata Mercedes de Jesús Molina. Impulsada por un anhelo de mayor perfección y aconsejada por un religioso franciscano, se embarcó en junio de 1868.

Santa Narcisa de Jesús fue una religiosa ecuatoriana nacida en nobol. Vivió como seglar interna en el convento dominicano del patrocinio en Lima, Perú. Durante su vida, experimentó dones extraordinarios y recibió la guía y dirección de Dios.

Las pruebas de fe

A finales de septiembre de 1869, Santa Narcisa fue afectada por una enfermedad. A pesar de las fiebres y los intentos médicos, continuó con su vida normal, hasta llegar a la celebración de la inmaculada concepción de María el 8 de diciembre de 1869. Durante esta celebración, vestida de blanco, Narcisa experimentó gran gozo al participar en la eucaristía.

El final de su vida

Después de esa celebración, Santa Narcisa anunció que iba a realizar un viaje muy largo. Aunque las hermanas no lo tomaron en serio, poco después, una de ellas descubrió un resplandor y una fragancia especial en su habitación. La comunidad acudió y descubrió que Santa Narcisa había fallecido. Tenía 37 años de edad.

Los votos y la espiritualidad de Santa Narcisa

Santa Narcisa había hecho votos privados de virginidad perpetua, pobreza, obediencia, clausura, soledad, ayuno, comunión diaria, confesión, mortificación y oración. Mantuvo fielmente estos votos y vivió en continua unión con Jesucristo.

El legado de Santa Narcisa

Santa Narcisa fue alabada y venerada en Lima, Guayaquil y Nobol. Las hermanas del patrocinio guardaron memoria de sus virtudes. En 1955, su cuerpo prácticamente incorrupto fue trasladado a Guayaquil. En 1998, se dedicó un santuario en su honor en Nobol, donde se encuentra su sepulcro en la actualidad. El Papa Benedicto XVI la canonizó el 12 de octubre de 2008 en el Vaticano.

Mensaje actual de Santa Narcisa

Santa Narcisa de Jesús es un ejemplo de vida pura, trabajadora y apostólica. Su devoción y fe siguen siendo inspiradoras. Su vida transmite un mensaje muy actual sobre la importancia de la fe y la entrega a Dios.

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