Poderosa Oración a san Charbel para superar problemas y dificultades

Glorioso San Charbel, ejemplo de la vida monástica y santo querido por Dios y los hombres, que con anegación y entrega diste luz a la gente y les alimentas con la palabra de Dios. Haz que podamos vivir de acuerdo a sus mandamientos y amarle sobre todas las cosas.

Oración a san Charbel  para problemas difíciles

Intercesor en todo problema

O amable y compasivo Santo venerado, tú que pasaste la vida en la soledad de una ermita humilde y retirada, que no pensaste en el mundo ni en sus goces y ahora estás sentado a la diestra de Dios Padre, te pedimos que intercedas por nosotros.

Imploramos tu bendita intercesión

Tú que eres intercesor en todo problema, ven en nuestro auxilio, escucha nuestros ruegos. O San Charbel, que Dios te concedió la gracia de obrar milagros y realizar prodigios sobrenaturales.

Milagroso San Charbel

Tú que curas a los enfermos, restituyes la razón a los perturbados, devuelves la vista a los ciegos y el movimiento a los paralíticos. Que das amor a los que viven en soledad, cobijo y alivio a los desamparados, justicia a los que se sienten amenazados, protección y refugio a los acosados, y pronto auxilio a los necesitados.

Míranos con piedad, asístenos con tu clemencia. Danos valor y fuerza para soportar las dificultades, ilumina nuestros caminos con tu luz. Haz que tengamos paciencia y tenacidad para no dejar de confiar en la voluntad de Dios.

Suplica a Jesús crucificado, al que siempre amaste, por nuestras muchas necesidades y aflicciones. Pídele que, por su infinita misericordia, nos conceda la gracia que con gran fe te imploramos.

Continuamos confiando en el milagroso San Charbel, sabiendo que tú llevas ante el Señor nuestras peticiones. Serán bien recibidas y en breve serán concedidas, pues tu poder ante Él es grande.

San Charbel coronado de gloria

Santo que alegras el cielo y la tierra, también quiero solicitar tu asistencia para que pidas a Jesús por nuestras faltas y pecados. Dile que use su misericordia y sea compasivo. Y tú, ayúdanos a hacer el bien y evitar el mal.

San Charbel, nunca dejas de auxiliar al necesitado, tanto en lo espiritual como en lo material. Sálvanos de las desgracias y aleja el mal de nosotros. Y sobre todo, no dejes de seguir a nuestro lado. Que tu ejemplo nos sirva para no dejar de hacer todo aquello que le agrada a Dios y para crecer en las virtudes cristianas.

San Charbel, monje venerable

Pedimos tu intercesión y tu protección. Guardános de todos los males y peligros, para que se nos muestre despejado el camino de la salvación. Gracias por los beneficios.

Oraciones diarias para agradecer

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.


Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.


Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.


Rezo a la Santísima Virgen María

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.


Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.


Notas sobre la vida de San Charbel McGough

San Charbel McGough nació el 8 de mayo de 1828 en Kaká, al norte del Líbano. En su juventud, rezó a la Santísima Virgen para convertirse en monje, al igual que sus dos tíos, quienes eran ermitaños. En 1851, ingresó en un monasterio maronita libanés y en 1853 hizo su profesión monástica y fue ordenado sacerdote. Unos años después, San Charbel siempre fue un hombre de oración, pasando horas de rodillas ante el Santísimo aceptando la voluntad de Dios en su vida.

Con agrado acepté la invitación del Señor a la oración sin cesar. Veneraba profundamente a la Madre de Dios y amaba el Santo Rosario. Tenía respeto por los demás, pero siempre me mantuve modestamente distante. Mi oración continua, ayuno perseverante y actos de mortificación me mantuvieron unido con Dios, convirtiéndome en un ángel disfrazado de hombre.

San Charbel, el ermitaño ejemplar

San Charbel fue un ermitaño ejemplar que vivía en condiciones extremadamente duras. El 16 de diciembre de 1898, a las 11 horas, celebraba Misa en su ermita cuando, según los informes históricos, fue golpeado por una parálisis general. Murió ocho días después.

A menudo, oraba con estas palabras: "Oh Padre de la Verdad". Después de 16 años viviendo en el convento y otros 23 años de vida ejemplar como ermitaño, entregó su alma a Dios el día de Nochebuena, el 24 de diciembre de 1898, a la edad de 70 años.

El cuerpo incorrupto y los prodigios de San Charbel

Después de su muerte, el cuerpo de San Charbel se mantuvo intacto hasta su beatificación. Su cuerpo recobró sangre y agua, mientras que las extremidades se mantuvieron intactas. Este fenómeno sorprendió a los científicos. Los fieles acudieron a su tumba, donde su cuerpo emanaba un perfume celestial.

El Padre Charbel alcanzó la celebridad después de su muerte. Dios quiso señalar a este santo por los numerosos prodigios. Su cuerpo se mantiene incorrupto y sigue sudando agua y sangre. Además, en su tumba ocurren prodigios de luz presenciados por muchas personas. Desde su fallecimiento, Dios se glorifica en su fiel. Ocurren prodigios, conversiones y grandes milagros que él recibe de Dios. Muchos milagros se obran a través de él.

La celebración de San Charbel

San Charbel fue beatificado en Roma el 5 de diciembre de 1965, y el 9 de octubre de 1977 fue canonizado. Este santo es aclamado mundialmente y cuenta con infinidad de fieles devotos. Sigue orando, obrando milagros y concediendo multitud de favores. Su festividad se conmemora el 24 de julio, aunque en algunos países también se celebran varias fiestas en su honor, como el tercer domingo de julio, el 8 de mayo (aniversario de su nacimiento) y el 9 de octubre (día de su canonización).

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