La oración más Milagrosa del Mundo al Espíritu Santo

Descubre la oración más poderosa al Espíritu Santo que transformará tu vida

La oración más milagrosa del mundo al Espíritu Santo

Recibe, oh Espíritu Santo, la consagración perfecta y absoluta de todo mi ser. Dignate ser mi director, mi luz, mi guía, mi fuerza y todo el amor de mi corazón. Me abandono sin reservas a tus divinas operaciones y deseo ser siempre dócil a tus santas inspiraciones.

Un encuentro con el Espíritu Santo

¡Ven, Espíritu Santo, y envía del cielo un rayo de tu luz! Tú eres el padre de los pobres, el dador de gracias, la luz de los corazones. Eres el consolador magnífico, el dulce huésped del alma, mi dulce refrigerio, descanso en la fatiga, brisa en el estío y consuelo en el llanto.

¡Oh, luz santísima, llena lo más íntimo de los corazones de tus fieles! Sin tu ayuda, nada hay en el hombre que sea bueno. Lava lo que está manchado, riega lo que está árido, sana lo que está herido, dobla lo que está rígido, calienta lo que está frío y endereza lo que está extraviado.

Los siete sagrados dones

Concede a tus fieles, que en ti confían, tus siete sagrados dones. Tú eres el mérito de la virtud y el puerto de la salvación. Dales la felicidad eterna y visita las almas de tus fieles, llenando de la divina gracia los corazones que tú mismo creaste.

El Espíritu Santo, consolador y guía

Tú eres nuestro consolador, el donde Dios altísimo, fuente viva, fuego, caridad y espiritual unción. Derrama sobre nosotros tus siete dones, pon en nuestros labios los tesoros de tu palabra, enciende con tu luz nuestros sentidos, infunde tu amor en nuestros corazones y fortalece nuestra débil carne con tu perpetuo auxilio.

La guía del Espíritu Santo

Aleja de nosotros al enemigo, danos pronto la paz. Si tú eres nuestro guía, evitaremos todo lo nocivo. Por ti, conocemos al Padre y también al Hijo. En ti, Espíritu de ambos, creamos en todo tiempo. Espíritu Santo, eres viento, llévame donde quieras, eres brisa, déjame respirar lo nuevo, eres fuerza, levántame del suelo, eres vida también pasión por la vida.

Tú eres luz, ilumíname con tus rayos. Eres calor, calienta mi existencia. Eres libertad, líbrame. Eres fecundidad, cúbreme con tu sombra. Eres agua viva, dame de beber. Eres respuesta, dame fuerza para decir sí al Padre, al Hijo y a ti, Espíritu Santo.

El aliento del Padre y del Hijo

Eres el aliento del Padre y del Hijo en la eternidad dichosa. Nos has sido enviado por Jesús para hacernos comprender su enseñanza y guiarnos hacia la verdad completa. Eres para nosotros aliento de vida, aliento creador, aliento santificador. Tú eres quien nos renueva y nos transforma.

En este blog religioso cristiano, queremos presentarte una serie de rezos, oraciones y plegarias que te ayudarán a conectar con lo divino. Queremos que te sientas animado/a y habitado/a por el espíritu amoroso, e invitamos a que nos acompañes en este camino de fe y esperanza. A continuación, te presentamos una oración especialmente poderosa, donde podrás encontrar consuelo, guía y sanación.

La presencia divina

Todas las cosas, humildemente, te pedimos que nos animes y habites en nosotros. En cada uno y cada una de nosotros, en cada uno de nuestros hogares, ven Creador, Espíritu amoroso. Ven y visita el alma que a ti clama, y con tu soberana gracia inflama los pechos que creaste. Poderoso, eres nuestro abogado fiel, el don perenne, fuente de vida eterna, caridad ferviente, espiritual unción, fuego sagrado. Infunde en nuestras almas los siete dones, fieles promesas del Padre soberano. Tú eres el dedo de su diestra mano. No adictas palabras y razones, ilustra con tu luz nuestros sentidos, ahuyenta la tibieza y fortalece nuestra fe.

La gracia del perdón

Ilumínanos, Espíritu Santo, para seguir el buen camino. No quiero seguir ignorando tus designios. Quiero pertenecer y alabarte con todo mi corazón y fe. Espíritu Santo, ven sobre mí y acompáñame. Transforma, ilumina, sana y cura las llagas que están dentro de mi corazón. Aquellas que no me permiten perdonar a quienes me han ofendido. Alivia todo esto y enséñame a perdonar, a mirar a mis amigos y enemigos con fraternidad y generosidad. Enciende en mí el fuego de tu amor y que tu Espíritu Santo se apodere de todo mi ser.

Petición y reflexión

Tú, Espíritu Santo, eres mi amparo y defensa en todo mal momento. Tu amor y divina voluntad me enseñan a ser tolerante, bondadoso y paciente con mis hermanos. Me acojo a tu generosidad y realizo mi petición: [Escribe tu petición aquí]. En el nombre de nuestro amado Jesucristo, amén.

Conclusiones y acciones

Al terminar esta oración, te invitamos a que compartas esta milagrosa ayuda con otras personas. Ser feliz es un derecho que tenemos al nacer, y a través de la fe podemos encontrar consuelo y fortaleza. Si esta oración ha tocado tu corazón, te pedimos que le des un voto positivo y la compartas. Suscríbete a nuestro canal para recibir cada día una oración poderosa que te ayude a fortalecer tu conexión con lo divino. ¡Que la paz y el amor de Dios te acompañen siempre!

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