Salmos para conectarte con Dios y solicitar sus bendiciones en tu vida

Salmos 37: Triunfo del Bueno o Fracaso del Malvado

Bienvenidos a Oración Poderosa. Escucha estos salmos que te ayudarán a hablar con Dios y pedirle todo lo que precisas. Escucha con mucha atención y al finalizar, si deseas pedir algo en particular, escríbelo debajo en los comentarios.

Escucha estos Salmos te ayudarán a hablar con Dios y pedirle todo lo que precisas

"No te irrites a causa de los malhechores, no tengas envidia de los que practican la iniquidad, porque como la hierba pronto se secarán y se marchitarán como la hierba verde."

Confía en el Señor y haz el bien, habita en la tierra y cultiva la fidelidad. Pon tu delicia en el Señor y él te dará las peticiones de tu corazón. Encomienda al Señor tu camino, confía en Él y actuará para resplandecer tu justicia como la luz y tu derecho como el mediodía. Con fe, hallado en el Señor, esperaré con paciencia. No te irrites a causa del que prospera en su camino, por el hombre que lleva a cabo sus intrigas. Deja la ira y abandona el furor. No te irrites, solo harías lo malo.

Porque los malhechores serán exterminados, pero los que esperan en el Señor poseerán la tierra. Un poco más y no existirá el impío. Buscarás con cuidado su lugar, pero él no estará allí. En cambio, los humildes poseerán la tierra y se deleitarán en abundante prosperidad.

El impío trama contra el justo y contra él rechina sus dientes. El Señor se ríe de él porque ve que su día se acerca. Los impíos han sacado la espada y empezado el arco, para batir al afligido y al necesitado, para matar a los de recto proceder. Su espada penetrará en su propio corazón y sus arcos serán quebrados.

Mejor es lo poco del justo que la abundancia de muchos impíos, porque los brazos de los impíos serán quebrados, pero el Señor sostiene a los justos. El Señor conoce los días de los íntegros y su herencia será perpetua. No serán avergonzados en el tiempo malo y en días de hambre se sacia.

"Harán el mal los impíos, pero los justos perecerán. Los enemigos del Señor serán como la hermosura de los prados, desaparecen, se desvanecen como el humo."

El impío pide prestado y no paga, pero el justo es compasivo y da. Porque los que son bendecidos por el Señor poseerán la tierra, pero los maldecidos por Él serán exterminados.

"Porque el Señor ordena los pasos del hombre y se deleita en su camino." Cuando caiga, no quedará derribado porque el Señor sostiene su mano. Yo fui joven y ya soy viejo, y no he visto al justo desamparado ni a su descendencia mendigando pan.

"El Señor es compasivo y presta, y su descendencia es para bendición."

Apártate del mal y haz el bien, y tendrás morada para siempre. Porque el Señor ama la justicia y no abandona a sus santos. Ellos son preservados para siempre, pero la descendencia de los impíos será exterminada. Los justos poseerán la tierra y para siempre.

La boca del justo prefiere la sabiduría

El justo prefiere la sabiduría y habla con rectitud. Lleva en su corazón la ley de su Dios y no vacila en sus pasos.

El impío acecha al justo

El impío acecha al justo y procura matarlo. Sin embargo, el Señor no dejará al justo en sus manos ni permitirá que sea condenado cuando sea juzgado.

El Señor guarda a los justos

Los justos esperan en el Señor y siguen su camino. Él se exaltará para que puedan poseer la tierra. Aunque los impíos sean exterminados, los justos lo verán.

El destino del impío y del justo

He visto al impío violento extenderse como un frondoso árbol en su propio suelo, pero luego pasó y ya no se le halló. Por otro lado, el hombre íntegro y recto de corazón tendrá decencia. Los transgresores serán destruidos y su posteridad será exterminada.

La salvación viene del Señor

La salvación de los justos viene del Señor, quien es su fortaleza en el tiempo de angustia. Él los ayuda y los libra de los impíos. Por tanto, los justos se refugian en Él.

Ven en mi ayuda, Señor

Salmo 38:1-4

Ven en mi ayuda, Señor, no me reprendas en tu enojo ni me castigues en tu furor.

Porque tus saetas se han clavado en mí y tu mano ha descendido sobre mí. Nada hay sano en mi carne a causa de tu indignación, no hay salud en mis huesos a causa de mi pecado. Mis iniquidades han sobrepasado mi cabeza como una pesada carga, y me agobian demasiado.

Mis aflicciones y mi esperanza en Dios

Mis lomos están inflamados de fiebre y no hay salud en mi carne. Estoy encorvado y abatido. Todo el día camino sombrío y agitado por la agitación de mi corazón.

Señor, todo mi anhelo está delante de ti y mi suspiro no te es oculto.

Palpita mi corazón, mis fuerzas me abandonan y, aun la luz de mis ojos, se ha ido de mí. Mis amigos y compañeros se mantienen lejos de mi plaga y mis parientes se mantienen a distancia. Aquellos que buscan mi vida me tienden lazos, hablan de mi destrucción y traman traición todo el día.

Me siento como el sordo que no oye, como el mudo que no abre la boca. Soy como el hombre que no oye y en cuya boca no hay réplica.

Mi confianza en el Señor

Porque en ti espero, oh Señor, tú responderás. Señor, Dios mío, no me abandones, no estés lejos de mí.

No me reprendas en tu enojo, ni me castigues en tu furor.

Porque he dicho que no se alegren de mí los que, cuando mi pie resbala, se engrandecen sobre mí. Estoy a punto de caer y mi dolor está continuamente delante de mí.

Confieso mi iniquidad y estoy afligido a causa de mi pecado. Pero mis enemigos son vigorosos y fuertes, muchos me aborrecen sin motivo y los que me pagan mal por bien se me oponen.

Porque yo sigo lo bueno, no me abandones, Señor Dios mío. No te alejes.

Salmo 39: La efimeridad de la vida

Mi apresúrate a socorrerme, oh señor salvación mía (Salmo 39).

La vida es corta. Yo dije, "guardaré mis caminos para no pecar. Con mi lengua guardaré mi boca como mordaza. Mientras se limpio está en mi presencia, enmudecí y callé. Guardé silencio aún cerca de lo bueno (Salmo 39).

*He aquí tú has hecho mis días muy breves y mi existencia es como nada delante de ti (Salmo 39).

Salmo 40: Dios es mi libertador

Al Señor esperé pacientemente y él se inclinó a mí y oyó mi clamor. Me sacó del hoyo de la destrucción, del lodo cenagoso. Asentó mis pies sobre una roca y afirmó mis pasos (Salmo 40).

*Muchos verán esto y temerán y confiarán en el Señor. Bienaventurado es el hombre que ha puesto en el Señor su confianza y no se ha vuelto a los soberbios ni a los que caen en falsedad (Salmo 40).

Sacrificio y ofrenda de cereal no has deseado, has abierto mis oídos. Holocausto y ofrenda por el pecado no has requerido. Entonces dije, "¡He aquí, vengo!" En el rollo del libro está escrito de mí. Me deleito en hacer tu voluntad, Dios mío, tu ley está dentro de mi corazón (Salmo 40).

*He proclamado buenas nuevas de justicia en la gran congregación y no refrenaré en mis labios, oh Señor, tú lo sabes. No he escondido tu justicia dentro de mi corazón, he proclamado tu fidelidad y tu salvación. No he ocultado a la gran congregación tu misericordia y tu verdad. Tú, Señor, retén tu compasión en mí, tu misericordia y tu verdad (Salmo 40).

Tu verdad me guarda continuamente

Tu verdad me guarda continuamente, porque me rodean males sin número. Mis iniquidades me han alcanzado y no puedo ver. Son más numerosas que los cabellos de mi cabeza y el corazón me falla.

Tena bien, Señor, libertarme. Apresúrate, Señor, a socorrerme. Espero que sean avergonzados y humillados aquellos que buscan mi vida para destruirla. Que se vuelvan atrás y sean cubiertos de ignominia.

Los que se complacen en mi mal queden atónitos a causa de su vergüenza. Que los que me dicen "ja ja ja" se regocijen y alegren en Ti. Que digan continuamente: "Engrandecido sea el Señor", los que aman tu salvación.

Porque yo estoy afligido y necesitado. Tú, Señor, me tienes en cuenta. Tú eres mi socorro y mi libertador, Dios mío. No te tardes.

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Recuerda que ser feliz es un derecho que tenemos al nacer.

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