Dar las gracias siempre trae bendición Oración Poderosa de Devoción a Dios

La importancia de tener una actitud de gratitud en nuestra vida diaria

Oración poderosa de devoción a Dios

Dar las gracias siempre trae bendición. Como dice la sabiduría en Proverbios 34:13-14: "Una oración poderosa es como la miel para el alma, endulza y reconforta". Por eso, hoy me acerco a ti, amado Dios, con una inmensa gratitud y devoción.

Gracias, Dios mío, por un día más de vida y por todas las bendiciones que me das. Agradezco por todas las maravillas que has creado para mí. Tú eres mi sustento y mi gran apoyo, tanto en la abundancia como en la escasez.

Me declaro en victoria sobre todo obstáculo, carencia, desgracia, enfermedad, falta de fe y esperanza. Las dificultades y las circunstancias negativas no tienen ningún poder sobre mi vida porque tú, Señor Jesús, estás conmigo y eres el vencedor.

Tú tienes el poder de sacar de mi vida todo lo que está mal. Permíteme tomar decisiones desde la bondad y obrar con buenas intenciones que nazcan desde lo más profundo de mi ser. Ayúdame a ser una persona justa y a transmitir tu divina presencia a quienes se acerquen a mí.

Hoy saldré lleno de fe y esperanza, listo para encontrar todo lo bueno que tú, amado Dios, tienes preparado para mi vida. Confío en tus planes y en tu obra perfecta. Cada triunfo y victoria de hoy y de cada día será en tu glorioso nombre, porque sé que tienes grandes bendiciones para mí.

Te pido que me ayudes a ser valiente, a vivir en libertad y a no estar atado a lo que no puedo tener. Pido la capacidad de ver mucho más allá de los límites y captar todas las posibilidades que la vida me da. Tú eres quien anima mis pasos y mantiene encendida la esperanza en mi corazón.

Confío en tu visión y acepto lo que envías a mi vida. Hoy te pido, al igual que ayer, que me envíes tu bendición para que nada me falte, ni tu protección ni tu verdadero amor. Guíame en las situaciones que enfrentaré hoy para que cada una de ellas me permita recibir los aprendizajes para mi alma.

Deseo que esta vida sea para crecer espiritualmente y alcanzar el reino de los cielos. Dame el don de escuchar los mensajes que tienes para mí, para que pueda seguir creciendo en mi fe y en mi relación contigo, amado Dios.

Guía y enseñanzas divinas en cada situación

Padre celestial, te pido que las situaciones difíciles en mi vida, sea en mi trabajo o en mi familia, tengan solución. Ayúdame a cultivar la paciencia y la esperanza necesaria para superar los malos momentos. Que tu presencia y la conexión con la esencia divina sean el vínculo de intimidad más profundo en mi vida. Aumenta cada día mi conocimiento de los cielos y guía mi entendimiento en ti.

Fe inquebrantable y discernimiento divino

Señor, deseo que mis relaciones se basen en el amor, la confianza y el equilibrio entre el dar y el recibir. Ayúdame siempre a diferenciar el bien del mal y a tomar decisiones que me acerquen a ti y a tu reino. Que mi fe y devoción sean inquebrantables. Permíteme percibir y registrar a los que me rodean con tu guía celestial.

Protección y agradecimiento

Doy gracias, padre amado, por todo lo que me das en mi vida. Te agradezco por mi salud, por mi trabajo, por el techo donde descansar y por los alimentos en mi mesa. Gracias por acompañarme en el cumplimiento de mis obligaciones diarias. Te pido que alejes de mi hogar y trabajo todo lo malo y me libres de envidias, violencia, rencor y malicias. Protégeme de las injusticias y de los enemigos. Agradezco por cada instante compartido con mi familia y amigos.

Petición y sabiduría divina

Padre, imploro que puedas concederme la petición que tanto te he pedido. Escucha todas mis súplicas y otórgame la sabiduría necesaria para comprender los planes que tienes para mí. Ayúdame a elegir siempre el camino correcto. Que esta semana sea llena de bendiciones y sorpresas que demuestren tu amor por mí.

Querido Dios, hoy queremos alabarte y darte gracias por tu gracia y tu amor incondicional. Te pedimos que derrames tu bendición sobre nosotros y nos protejas de cualquier acción del mal. Eres grande y poderoso, y nos sentimos afortunados de poder estar contigo.

Abrimos nuestros corazones para llenarlos de tu presencia maravillosa. Eres un Dios fiel y siempre cumples tu palabra. Tú haces brillar tu sol en nuestras vidas, llenándonos de bienestar y alegría.

Estamos seguros de que siempre nos escuchas y que cumplirás tus promesas en nuestras vidas. En el nombre de tu hijo Jesús, amén, amén, amén.

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