Corona de las 12 Estrellas en honor de las 12 Gracias muy especiales Indulgencias

Corona de las 12 Estrellas: El poder de la indulgencia y sus beneficios sagrados

Ave María purísima, sin pecado concebida

Ave María purísima, sin pecado concebida. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, amén.

Alabemos y demos gracias a la Santísima Trinidad, que nos manifestó a la Inmaculada Virgen María vestida del sol, con la luna en los pies y una corona misteriosa de dos estrellas sobre su cabeza.

Alabemos y demos gracias al Padre Eterno, que escogió a la Virgen María por hija suya.

¡Amén! (Se responde). Y se reza un Padre Nuestro.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día,

perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Alabado sea el Padre, que predestinó a la Virgen María por madre de su Divino Hijo.

¡Amén! (Se responde). Y a continuación se reza un Ave María.

Dios te salve, María, llena eres de gracia. El Señor es contigo,

bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. ¡Amén!

Alabado sea el Padre Eterno, que preservó a la Virgen María de toda culpa en su inmaculada concepción.

¡Amén! (Se responde). Y a continuación se reza un Ave María.

Alabado sea el Padre Eterno, que adornó a la Virgen María con todas las virtudes en su nacimiento. ¡Amén!

Dios te salve, María, llena eres de gracia. El Señor es contigo,

bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. ¡Amén!

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. ¡Amén!

Alabemos y demos gracias al Hijo de Dios, que escogió a la Virgen María por su madre. ¡Amén!

A continuación se reza un Padre Nuestro.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo,

danos hoy nuestro pan de cada día,

perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. ¡Amén!

El Padrenuestro

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Rezos a la Virgen María

God save, full of grace, the Lord is with thee. Blessed art thou among women, and blessed is the fruit of thy womb, Jesus. Holy Mary, Mother of God, pray for us sinners now and at the hour of our death. Amén.

Ave María, Dios te salve, María llena eres de gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Oraciones al Espíritu Santo

Alabemos y demos gracias al Espíritu Santo que recibió a la Virgen María por su esposa. Amén.

Gloria al Espíritu Santo que reveló a la Virgen María el nombre suyo de Espíritu Santo. Amén.

Rezo del Ave María

Dios te salve, María, llena eres de gracia,

El Señor es contigo,

Bendita tú eres entre todas las mujeres,

y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios,

ruega por nosotros, pecadores,

ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Oración a la Santísima Trinidad

Alabado sea el Espíritu Santo, por cuya virtud fue la Virgen María templo vivo de la Santísima Trinidad. Amén.

Oración por la exaltación de nuestra fe católica

Les damos un Ave María y un Gloria

por la exaltación de nuestra fe católica,

extirpación de las herejías,

paz y concordia entre las naciones

y demás necesidades de la santa Iglesia.

Dios te salve, María,

llena eres de gracia,

El Señor es contigo,

Bendita tú eres entre todas las mujeres,

y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios,

ruega por nosotros, pecadores,

ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo,

como era en el principio, ahora y siempre,

por los siglos de los siglos. Amén.

Salve Regina

Salve, Reina, adorno espiritual del alma enamorada,

al Dios deseosa de agradarle.

En la Iglesia debuta en la Misa atenta,

en la Confesión contrita,

en la Comunión ardiente,

en la Oración ferviente,

en soledad contemplativa,

en casa continua recogida y nunca ociosa,

en la mesa abstinente,

en la cama compuesta,

en la conversación vergonzosa,

en el hablar considerada,

en el mirar modesta,

en el andar grave y sosegada,

en el tratamiento del cuerpo penitente,

entre los compañeros callada,

en los trabajos la primera,

con los enfermos caritativa,

con los mayores obediente,

con los iguales humilde,

con los menores apacible,

en todo finalmente edificativa y caritativa.

Presente en todo lugar, alma a tu Dios considera:

Atentas querer solo lo que él quiera,

que es el verdadero amar a nuestra Señora.

Bendita sea tu pureza

y eternamente lo sea,

pues todo un Dios se recrea

en tan graciosa belleza.

A ti, celestial princesa,

Virgen sagrada María,

te ofrezco desde este día

alma, vida y corazón.

Mírame con compasión,

no me dejes, Madre mía. Amén.

Corona ante la imagen de la Madre de Dios de las Escuelas Pías

Cada vez que devotamente se rezará esta corona ante la imagen de la Madre de Dios de las Escuelas Pías, se ganan 12,900 días de indulgencias concedidos por su Santidad, nuestro Santísimo Padre Gregorio XVI, y varios excelentísimos señores obispos de España.

¿Qué es una Avemaría?

Una Avemaría es una oración que se realiza en honor a la Virgen María. Se repite en varias ocasiones para expresar devoción y buscar su intercesión ante Dios. Esta oración tiene una larga tradición en la fe católica y se considera un método poderoso para obtener bendiciones y favores espirituales.

¿Cuántas veces se debe rezar una Avemaría?

La cantidad de veces que se debe rezar una Avemaría puede variar según la tradición o la intención de la persona que la realiza. En algunas prácticas, se recomienda rezar un determinado número de Avemarías, como un rosario completo que consta de 50 Avemarías. En otras ocasiones, se puede rezar una Avemaría en momentos específicos de oración o en situaciones particulares.

Beneficios espirituales de rezar una Avemaría

Rezar una Avemaría puede tener numerosos beneficios espirituales:

  • Promueve la humildad y la devoción a la Virgen María
  • Ayuda a enfocar la mente y el corazón en la oración
  • Fortalece la fe y la confianza en la intercesión divina
  • Proporciona consuelo y paz interior
  • Promueve la unidad y la comunión entre los fieles cristianos

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