La poderosa y sanadora promesa de la Corona de la Divina Misericordia

La Corona de la Divina Misericordia es una poderosa oración que se realiza preferentemente a las tres de la tarde, utilizando las cuentas del rosario. A continuación, te presentamos la transcripción de esta devoción, junto con algunas reflexiones y plegarias adicionales.

CORONA DE LA DIVINA MISERICORDIA JESÚS CONFÍO EN TI Difundir difundir difundir

La Fuente de Vida

Esperas de Jesús: "Pero la Fuente de Vida brotó para las almas, y un océano de misericordia se abrió para el mundo entero."

O Fuente de Vida, misericordia divina inagotable, envuelve a todo el mundo y vacíate sobre nosotros.

O Sangre y Agua que brotaron del Corazón de Jesús, como Fuente de Misericordia para nosotros, Jesús en Ti confío.

El Padre Nuestro y el Ave María

Padre Nuestro: "Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén."

Dios te salve, María: "Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, los pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén."

El Credo

Creo en Dios Padre Todopoderoso: "Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso. Desde allí puede venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén."

La Plegaria Final

Padre Eterno: "Padre eterno, yo te ofrezco el cuerpo, sangre, alma y divinidad de tu amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como expiación de nuestros pecados y los del mundo entero. Por Su dolorosa Pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero."

Repite esta plegaria, poniendo énfasis en las palabras destacadas, para que su significado penetre en tu corazón y en el de aquellos por quienes oras.

La Corona de la Divina Misericordia es una manera poderosa de invocar la misericordia y el perdón de Dios. Tómate un momento cada día para dedicar este tiempo de oración, especialmente a las tres de la tarde, la hora de la pasión de Cristo. Que la misericordia divina te envuelva y te guíe en tu caminar espiritual.

La importancia de la pasión de Cristo en nuestras vidas

La pasión de Cristo es un momento supremo en la historia de la humanidad. Es en su pasión que encontramos la misericordia y el amor incondicional de Dios hacia nosotros. A través de su sacrificio en la cruz, Jesús nos muestra el camino hacia la salvación y nos abre las puertas del cielo.

En nuestra vida diaria, es fundamental recordar y reflexionar sobre la pasión de Cristo. Nos lleva a la humildad, al arrepentimiento y a la gratitud por el gran regalo de la redención. Nos invita a vivir vidas llenas de compasión, amor y perdón hacia los demás, siguiendo el ejemplo de Jesús.

La misericordia de Dios en la pasión de Cristo

Durante su pasión, Jesús sufrió y cargó con nuestras culpas y pecados. Por su amorosa pasión, encontramos el perdón y la misericordia divina. Jesús nos muestra que no importa cuán grandes sean nuestras faltas, siempre podemos tener esperanza en el amor de Dios y su capacidad para perdonar.

Es a través de su pasión que se nos ofrece la oportunidad de reconciliarnos con Dios y obtener la salvación. Su sacrificio en la cruz nos libera del peso del pecado y nos llena de su divina misericordia. Debemos confiar en él y acudir a su gracia para encontrar la paz y la sanación espiritual.

La importancia de rezar y conectarse con la pasión de Cristo

La oración es una forma poderosa de conectarnos con la pasión de Cristo y experimentar su misericordia en nuestras vidas. A través de la oración, podemos expresarle a Dios nuestro agradecimiento, nuestros pecados y nuestras peticiones. Nos acerca a la presencia amorosa de Jesús y nos ayuda a experimentar su gracia sanadora y transformadora.

Es esencial dedicar tiempo a la oración y la contemplación de la pasión de Cristo. Nos permite profundizar nuestra relación con Dios y fortalecer nuestra fe. Además, nos ayuda a encontrar consuelo y fortaleza en los momentos de dificultad y nos guía hacia una vida de amor y servicio a los demás.

Santo Dios, ten piedad de nosotros

En este mundo, donde el dolor y la pasión de Cristo han dejado su huella, clamamos por tu misericordia. Santo Dios, santo fuerte, santo inmortal, ten piedad de nosotros, ten piedad del mundo entero.

Eterno Dios, en quien la misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, te pedimos que dirijas tu mirada compasiva hacia nosotros y aumentes tu misericordia en nuestro ser. Que en los momentos difíciles, no nos desesperemos ni nos desalentemos, sino que con gran confianza nos sometamos a tu santa voluntad, la cual es amor y misericordia en sí misma. Amén.

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