CORONA DE ARREPENTIMIENTO Y SALVACIÓN POR REPÚBLICA DOMINICANA  ORACIÓN POR REPÚBLICA DOMINICANA

Corona de arrepentimiento y salvación: oración por República Dominicana

La importancia de la oración continua

En República Dominicana, necesitamos de su ayuda y oración constante por nuestros hermanos. Dios Padre nos dice que necesitamos esa oración constante para las almas que están por sufrir, ya sea dolor o muerte, en los acontecimientos que están por venir en cada uno de los países del mundo. Únanse a nosotros y acompáñenos rezando esta corona por el arrepentimiento en vida de nuestros hermanos. También, tal vez sin saberlo, rezamos por nosotros mismos ante los acontecimientos venideros.

La corona de arrepentimiento

El tiempo ya no es tiempo, los instantes ya no son instantes. Esta corona, preparada especialmente para ser aprendida de memoria, debe realizarse en conjunto con nuestras oraciones de todos los días: el rosario de la Virgen, la corona de la misericordia y la corona del amor. No deben dejar de realizarse por ningún motivo.

La Corona tiene tres misterios y siete cuentas

Primer misterio: Resurrección de Jesús

Comenzamos con la señal de la santa cruz: "Líbranos, Señor Dios, de todos nuestros enemigos. Amén."

Después recitamos el Credo:

"Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, creo en Jesucristo Su único Hijo nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, murió y fue sepultado, descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso, desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén."

Rezando el Padre nuestro y Ave María

Con las cuentas grandes rezamos un Padre nuestro y un Ave María:

"Padre nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén." "Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén."

Rezando por el arrepentimiento

Con las cuentas pequeñas decimos siete veces:

"Padre Santo, haz que ante las tribulaciones y pruebas de las naciones y especialmente en República Dominicana, tus hijos se arrepientan en vida de todo corazón."

Padre Santo, haz que ante las tribulaciones y pruebas en las naciones y especialmente en República Dominicana, tus hijos se arrepientan en vida de todo corazón.

Padre Santo, haz que ante las tribulaciones y pruebas de las naciones y especialmente en República Dominicana, tus hijos se arrepientan en vida de todo corazón.

Ante las tribulaciones y pruebas en las naciones

Padre santo, haz que ante las tribulaciones y pruebas en las naciones, tus hijos se arrepientan en vida de todo corazón. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segundo Misterio

Con las cuentas grandes, les damos un Padre Nuestro y un Ave María. Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén. Dios te salve María, llena eres de gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores. Ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Tercer Misterio

Con las cuentas pequeñas, decimos siete veces: Padre santo, haz que ante las tribulaciones y pruebas de las naciones, especialmente en República Dominicana, tus hijos se arrepientan en vida de todo corazón. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Tribulaciones y pruebas en las naciones

Padre santo, te pedimos que en medio de las tribulaciones y pruebas en las naciones, especialmente en República Dominicana, tus hijos se arrepientan de todo corazón y busquen tu perdón y misericordia.

Arrepentimiento en vida

En tiempos difíciles, es más seguro y valioso que tus hijos se arrepientan en vida, en lugar de esperar a orar por ellos después de su muerte. Es importante buscar tu perdón y salvación mientras aún hay tiempo.

Pedido de sabiduría divina

Te pedimos, Padre santo, que nos concedas sabiduría divina para evitar cometer errores fatales que puedan llevarnos a perder la vida eterna. Acudimos a ti en busca de preparación espiritual y guía.

El amor que nos une

Como una familia espiritual, debemos amarnos y preocuparnos por nuestros hermanos, no solo por nosotros mismos. Acerquémonos a ti con amor y pide por la salvación de nuestros hermanos en diferentes regiones y países.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Amén.

Ten misericordia de todos nosotros, llévanos a gozar junto a ti eternamente tu gloria. Amén.

Os he dicho que os adelantéis a orar por todas las almas y a pedir fuertemente por su arrepentimiento en vida. Es más seguro y válido que las oraciones ofrecidas después de la muerte. Acudamos a ti en busca de arrepentimiento y salvación en vida.

Dios Padre nos pide que nos acerquemos a Él para pedir sabiduría divina y evitar cometer errores que puedan costarnos la vida eterna. En tiempos de tribulaciones, debemos prepararnos espiritualmente y buscar la guía del Señor.

A menudo nos acercamos a Dios con un enfoque egoísta, pensando solo en nosotros mismos y nuestros seres queridos. Pero debemos recordar que somos una familia espiritual y debemos amarnos y orar unos por otros.

La importancia de la oración en nuestra relación con Dios

Es fundamental tener confianza en nuestro Dios y acercarnos a Él a través de la oración. Aunque nosotros, de forma individual, no podamos hacer grandes cosas, cuando unimos nuestra oración a la de Dios, podemos lograr cosas maravillosas.

La oración tiene el poder de tocar los corazones de las personas y traerlas de vuelta a Dios. Todos tenemos el derecho de regresar a nuestra casa paterna, porque Dios nos ama a todos de igual manera.

La importancia de la fe en momentos difíciles

En ocasiones, enfrentamos situaciones de peligro extremo que podrían poner en riesgo nuestra vida. Es importante no desesperarnos y mantener la fe en Dios. En esos momentos, es recomendable pedir la ayuda de Jesús y recitar las letanías para fortalecer nuestra fe.

Rezar el rosario y pedir la protección de San Miguel también son prácticas recomendadas. La devoción a estos santos nos brinda una protección en esta vida y en la próxima. Tener siempre fe en que Dios nos protegerá y cumplirá sus promesas.

La importancia de estar en gracia de Dios

Es fundamental estar en gracia de Dios para recibir su protección. Por eso, es necesario acudir regularmente a la confesión y mantener una vida de oración continua. En caso de encontrar peligro de muerte sin haber confesado, podemos decir "Dios mío, perdóname" y llamar a la intercesión de la Virgen María.

La devoción a la Virgen María es muy importante, ya que ella siempre está dispuesta a interceder por nosotros ante Dios.

Recuerda que Dios nos ama y siempre está dispuesto a escucharnos y protegernos. No dejemos pasar el tiempo y mantengámonos en una constante comunicación con Él a través de la oración.

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