La oración del Salvador: Arrepentimiento y salvación en tiempos de corona

La importancia de la oración continua

En estos tiempos difíciles, necesitamos estar en constante comunicación con Dios a través de la oración continua. Él nos pide que oremos por nuestros hermanos y hermanas que enfrentarán dolor y muerte en los próximos acontecimientos en todo el mundo. Debemos unirnos para rezar esta corona de arrepentimiento en vida, tanto por ellos como por nosotros mismos.

CORONA DE ARREPENTIMIENTO Y SALVACIÓN POR EL SALVADOR  ORACIÓN POR EL SALVADOR

Prepárate para los acontecimientos venideros

El tiempo ya no es lo que solía ser, los instantes ya no son instantes. En medio de estos cambios, es crucial que realicemos nuestras oraciones diarias, incluyendo el Rosario de la Virgen, la Corona de la Misericordia y, por supuesto, la Corona del Amor. No podemos dejar de hacerlo bajo ninguna circunstancia.

La estructura de la Corona de Arrepentimiento y Salvación

Esta corona tiene tres misterios y siete cuentas. Cada misterio comienza con la señal de la Santa Cruz y se inicia con el Padre Nuestro. A continuación, se recita el Ave María. Los misterios se repiten siete veces, mientras se reflexiona en cada una de las cuentas pequeñas. Es importante que cada palabra sea pronunciada con devoción y fe.

Primer Misterio - La arrepentimiento ante las tribulaciones

Con las cuentas grandes, rezamos un Padre Nuestro y un Ave María:

  • Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.
  • Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Con las cuentas pequeñas, repetimos siete veces la siguiente oración:

Padre Santo, haz que ante las tribulaciones y pruebas en las naciones y especialmente en el Salvador, tus hijos se arrepientan en vida de todo corazón.

Tribulaciones y pruebas en las naciones

Santo, haz que ante las tribulaciones y pruebas en las naciones, y especialmente en El Salvador, tus hijos se arrepientan de todo corazón. Padre Santo, ayuda a tus hijos a encontrar perdón y protección en ti. Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo. Que así sea ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Segundo misterio: Rezo del Padre Nuestro

Con las cuentas grandes, rezamos un Padre Nuestro:

Un llamado a la oración por la salvación

Amén. Con las cuentas pequeñas decimos siete veces: "Padre Santo, haz que ante las tribulaciones y pruebas en las naciones, y especialmente en el Salvador, tus hijos se arrepientan en vida de todo corazón."

La importancia del arrepentimiento en vida

Padre Santo, haz que ante las tribulaciones y pruebas en las naciones y especialmente en el Salvador, tus hijos se arrepientan en vida de todo corazón. Padre Santo, te pedimos que permitas que tus hijos se arrepientan y busquen tu perdón mientras tienen vida, ya que es más seguro y válido un arrepentimiento en vida que las oraciones que se realizan después de la muerte. No podemos saber si esas almas se han salvado. Es más seguro que alcancen la salvación a través del arrepentimiento en vida. Por eso, te pedimos que nuestros hermanos tengan la oportunidad de arrepentirse y encontrar tu misericordia.

La importancia de la preparación espiritual

Dios Padre nos dice: "Cuando os he dicho que os adelantéis a orar por todas las almas, deseo que pidáis con fuerza para que tengan arrepentimiento en vida. Es más válido y seguro un arrepentimiento en vida que las oraciones que se les digan después de su muerte. No sabréis si esas almas se han salvado. Es más seguro que se salven con un arrepentimiento en vida que con todas las oraciones después de su muerte.

Os he explicado varias veces que lo que sufriréis será para vuestro bien, para vuestra purificación, y porque os lo merecéis por vuestros pecados. Si no estáis preparados espiritualmente, os desesperaréis y podréis cometer algún error que os pueda costar la vida eterna. Por eso, os pido que vengáis a mí a pedir sabiduría divina para que no cometáis esos errores fatales que os pueden llevar a perder los premios y riquezas espirituales que yo quiero daros eternamente.

Pedir por nuestros hermanos

Son pocas las almas que acuden a mí para pedirme por sus hermanos. Ciertamente os acercáis y pedís en forma egoísta, solo para vosotros mismos. Pero, ¿acaso no somos una familia? ¿Acaso vuestros hermanos que viven en otras regiones, en otros países, no son vuestros hermanos? Somos una familia y el amor nos une.

La importancia de la oración unida al Señor

Queridos hermanos en Cristo, quiero recordarles la importancia de acercarse con confianza a nuestro amado Dios. Nuestra oración unida a la de nuestro Señor puede lograr grandes cosas, incluso tocar los corazones de aquellos que se han alejado de Él. Todos nosotros tenemos la responsabilidad de rezar por la humanidad entera y pedir por las almas que necesitan volver a casa, a la casa de nuestro Padre celestial.

Mantengamos la fe en tiempos de adversidad

En momentos de peligro extremo o catástrofes, es vital no perder la fe. El desespero y el miedo pueden llevarnos a alejarnos de Dios, pero debemos confiar en Su sabiduría divina y rezar con frecuencia. Recitar las letanías, invocar el nombre de Jesús y buscar la protección de San Miguel nos ayudará a mantenernos firmes en nuestra fe. También es recomendable rezar el Rosario y acudir a la confesión regularmente.

La devoción a María y la protección divina

En todo momento, debemos invocar a María, nuestra Madre celestial, quien siempre intercede por nosotros. Si nos encontramos en peligro sin la oportunidad de confesarnos, podemos decir en nuestro corazón "Dios mío, perdóname" y llamar a María para que esté a nuestro lado.

Ser fieles y estar en gracia de Dios

Queridos hermanos, les insto nuevamente a estar en gracia de Dios. No posterguen la confesión y mantengan una vida en oración constante. Recuerden que Dios protege a Su pueblo y que tenemos el deber de mantenernos cerca de Él. Como dijo nuestro amado Padre celestial, "Con eso basta". Que Dios los bendiga abundantemente.

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