CORONA DE ARREPENTIMIENTO Y SALVACIÓN POR BRASIL

El impacto de la pandemia en Brasil: arrepentimiento y esperanza de salvación

Oración continua por nuestros hermanos

Necesitamos oración continua por nuestros hermanos. Dios padre dice: "Necesitamos, mis pequeños, esa oración continua para las almas que van a padecer, ya sea dolor o muerte, en los acontecimientos por venir en cada uno de los países del mundo".

Únanse a nosotros y acompáñenos rezando esta corona por el arrepentimiento en vida de nuestros hermanos y tal vez sin saberlo, por nosotros mismos ante los acontecimientos venideros. El tiempo ya no es tiempo, los instantes ya no son instantes.

La corona de arrepentimiento

Esta corona, preparada especialmente para ser aprendida de memoria, debe realizarse en conjunto con nuestras oraciones de todos los días. El rosario de la Virgen, la corona de la misericordia y la corona del amor no deben dejar de realizarse por ningún motivo.

La corona tiene tres misterios y siete cuentas. Cada misterio comenzamos por la señal de la santa cruz: "Líbranos, Señor Dios, de todos nuestros enemigos. Amén."

El Credo

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen. Padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado. Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia Católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Primer misterio

Con las cuentas grandes, lanzamos un Padre Nuestro y un Ave María:

Padre Nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Con las cuentas pequeñas, decimos siete veces: "Padre Santo, haz que ante las tribulaciones y pruebas en las naciones y especialmente en Brasil, tus hijos se arrepientan en vida de todo corazón."

Arrepentimiento en medio de las tribulaciones

Padre Santo, te pedimos que en medio de las tribulaciones y pruebas en las naciones, especialmente en Brasil, tus hijos se arrepientan de todo corazón. Que reconozcan sus pecados y busquen tu perdón divino.

Rezamos para que ante las tribulaciones y pruebas en las naciones y especialmente en Brasil tus hijos se arrepientan en vida de todo corazón.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

El poder de la oración

En el segundo misterio, rezamos un Padre Nuestro y un Ave María, reconociendo la importancia de la oración en nuestras vidas. Nos dirigimos a Ti, Padre, para pedir tu voluntad y que nos des el pan de cada día.

Padre santo, haz que ante las tribulaciones y pruebas en las naciones y especialmente en Brasil tus hijos se arrepientan en vida de todo corazón. Tanto más, necesitamos tu guía y fortaleza en medio de las dificultades.

Que María, madre de Dios, interceda por nosotros, pecadores, en nuestros momentos de debilidad. Que su protección nos acompañe siempre, incluso en el momento de nuestra muerte. Amén.

Continuando en la fe

En el tercer misterio, seguimos rezando el Padre Nuestro y el Ave María. Sabemos que, a pesar de las tribulaciones y pruebas en las naciones y especialmente en Brasil, podemos encontrar consuelo y esperanza en la fe.

Padre santo, haz que ante las tribulaciones y pruebas en las naciones y especialmente en Brasil tus hijos se arrepientan en vida de todo corazón. Que tu presencia nos acompañe en todo momento y nos fortalezca.

Que la gracia de Dios nos inunde y nos inspire a vivir de acuerdo con sus enseñanzas. Confiamos en tu amor incondicional y en tu poder para transformar vidas. Amén.

Bendiciones y oraciones a la Virgen María

Contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Oración por las tribulaciones en Brasil

Padre Santo, te pedimos que ante las tribulaciones y pruebas en Brasil y en todas las naciones, tus hijos se arrepientan de todo corazón en vida. Padre Santo, haz que ante estas dificultades, surja un verdadero arrepentimiento en las personas y una búsqueda de ti. Amén.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo

Gloria al Padre, gloria al Hijo y gloria al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Oración final

Padre Santo, ten misericordia de todos nosotros y llévanos a gozar junto a ti eternamente en tu gloria. Amén.

La importancia del arrepentimiento en vida

Dios padre nos dice: "Cuando os he dicho que os adelantéis a orar por todas las almas, deseo que pidáis fuerte para que tengan arrepentimiento en vida. Es más válido y seguro un arrepentimiento en vida que las oraciones que les digáis cuando ya han muerto. No sabréis si esas almas se han salvado. Es más seguro que se salven con un arrepentimiento en vida que con todas las oraciones después de su muerte. Os pido que vengáis a mí a pedir sabiduría divina para evitar cometer errores fatales que os puedan llevar a perder los premios espirituales que deseo daros eternamente. Acudid a mí para pedir por vuestros hermanos, no solo en forma egoísta para vosotros mismos. Os ofrezco sabiduría y guía divina para evitar desesperaros y cometer errores que puedan llevaros a la perdición eterna".

Son pocas las almas que buscan la sabiduría divina y que oran por sus hermanos. Acerquémonos a Dios con humildad y amor, pidiendo por nuestra propia conversión y la conversión de aquellos que nos rodean. Que el arrepentimiento en vida sea nuestro mayor anhelo, buscando siempre la voluntad divina.

La importancia de la oración en la familia cristiana

¿Acaso no somos una familia? ¿Acaso vuestros hermanos que viven en otras regiones o países no son también vuestros hermanos? Somos una familia y el amor nos debe unir. Mis pequeños, debéis acercaros con más confianza a mí, vuestro Dios, y acercar en vuestra oración a toda la humanidad. Os he dicho que cuando vosotros, de manera individual, no podéis hacer grandes cosas, vuestra oración unida a la mía, que es oración redentora, puede lograr que muchas almas vuelvan a mí. Porque yo tocaré sus corazones de una forma u otra, porque os amo a todos y todos tenéis derecho al regreso a vuestra casa paterna.

No temáis en vuestra oración

No temáis en vuestra oración, no temáis en vuestros deseos buenos y bellos que se cumplan. Mi reacción en la tierra entera no está posiblemente condicionada a vuestros errores. Nuestro Padre se refiere más bien a situaciones extremas de peligro o catástrofes que puedan llevar a la muerte, donde podríais sentir miedo y desesperación. En esos momentos, es necesario pedir siempre la sabiduría divina y recitar con frecuencia las letanías para no tambalear en la fe ante lo venidero. Solicitar la ayuda de Jesús repitiendo su nombre varias veces y también invocar a la Virgen María diciendo tres veces "Ave María purísima" puede brindar consuelo y protección.

La protección de San Miguel y la fe en Dios

Les aconsejamos ser devotos y pedir la protección de San Miguel, nuestro arcángel, quien los protegerá en esta vida y después de la muerte. Tengan siempre fe en que Dios va a proteger a su pueblo, como lo ha dicho y con eso basta. Insistimos en la importancia de estar en gracia de Dios, por favor acudan a la confesión y no dejen pasar el tiempo. Manténganse en oración continua, incluso en momentos de peligro inminente sin confesión, recuerden decir "Dios mío, perdóname". Además, siempre llamen a la Virgen María, quien intercederá por ustedes.

Conclusiones finales

Esta corona al xérez, dirigida a Dios, nos hará mover la cabeza y sonreír al decir: "Miren, me salieron más inteligentes de lo que pensaba".

Por tanto, os animo a uniros en oración como familia, confiar en la protección divina y acudir a los santos y a la Virgen María en momentos de necesidad. Vuestra fe y devoción serán escuchadas y recibiréis consuelo y bendiciones de Dios. Manteneos en gracia y no temáis pedir perdón y ayuda en todo momento. Dios siempre estará allí para escuchar vuestras plegarias y obrar según su divina voluntad.

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