CORONA DE ARREPENTIMIENTO Y SALVACIÓN POR ARGENTINA  ORACIÓN POR ARGENTINA

La oración de esperanza y arrepentimiento por Argentina ante la pandemia del coronavirus

¡Necesitamos oración continua por nuestros hermanos en Argentina! Dios padre nos dice que necesitamos esa oración continua para las almas que van a padecer, ya sea dolor o muerte, en los acontecimientos por venir en cada uno de los países del mundo. Únanse a nosotros y acompáñenos rezando esta corona por el arrepentimiento en vida de nuestros hermanos, y tal vez sin saberlo, por nosotros mismos ante los acontecimientos venideros.

El tiempo ya no es tiempo, los instantes ya no son instantes. Esta corona, preparada especialmente para ser aprendida de memoria, debe realizarse en conjunto con nuestras oraciones de todos los días: el rosario de la virgen, la corona de la misericordia y la corona del amor. No deben dejar de realizarse por ningún motivo.

La Corona

La corona tiene tres misterios y siete cuentas. Cada misterio comenzamos por la señal de la santa cruz: "Líbranos Señor Dios de todos nuestros enemigos. Amén."

Creo en Dios padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único hijo, nuestro señor, que fue concebido por obra y gracia del espíritu santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado. Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre Todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Primer Misterio

Con las cuentas grandes rezamos un padre nuestro y un ave maría:

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Con las cuentas pequeñas decimos siete veces: "Padre santo, haz que ante las tribulaciones y pruebas en las naciones y especialmente en Argentina, tus hijos se arrepientan en vida de todo corazón."

Padre santo, haz que ante las tribulaciones y pruebas en las naciones y especialmente en Argentina, tus hijos se arrepientan en vida de todo corazón.

Padre santo, haz que ante las tribulaciones y pruebas en las naciones y especialmente en Argentina, tus hijos se arrepientan en vida de todo corazón.

¡Que la oración y la fe nos acompañen en este tiempo de tribulación y nos fortalezcan en nuestra relación con Dios!

Dios, nuestro refugio en tiempos difíciles

Tribulaciones y pruebas en las naciones y especialmente en Argentina. Tus hijos se arrepientan en vida de todo corazón. Padre Santo, haz que ante las tribulaciones y pruebas en las naciones y especialmente en Argentina, tus hijos se arrepientan en vida de todo corazón.

Gloria al padre, gloria al hijo y gloria al espíritu santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

El poder de la oración

Segundo misterio, con las cuentas grandes, les damos un padre nuestro y un ave maría. Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve María, llena eres de gracia. El señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

La fe en tiempos difíciles

Con las cuentas pequeñas, decimos siete veces: Padre Santo, haz que ante las tribulaciones y pruebas en las naciones y especialmente en Argentina, tus hijos se arrepientan en vida de todo corazón.

Gloria al padre, gloria al hijo y gloria al espíritu santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Reflexión Final

En momentos de dificultad, debemos recurrir a la oración y a la fe en Dios. No importa cuán grandes sean nuestras pruebas, Dios siempre estará allí para guiarnos y protegernos. A través de la oración, podemos encontrar consuelo y fortaleza, y buscar el arrepentimiento de corazón para encontrar la paz en medio de las tribulaciones.

Las palabras de la Virgen María

"Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén."

Rezos por la Argentina

Rezamos con fervor para que en medio de las tribulaciones y pruebas, los hijos de Argentina se arrepientan de corazón y busquen la redención en vida. Padre Santo, escucha nuestras plegarias y guía a tus hijos por el camino correcto.

La misericordia divina

Dios Padre nos dice: "Es más válido, es más seguro un arrepentimiento en vida que las oraciones que le digáis cuando ya han muerto. Es por eso que os pido que os preparéis espiritualmente y busquéis mi sabiduría divina".

Es importante entender que el sufrimiento que enfrentamos es una purificación necesaria para nuestro crecimiento espiritual. No desesperemos, sino acerquémonos a Dios en busca de su guía y evitemos cometer errores fatales que podrían poner en peligro nuestra salvación eterna.

Pedir por nuestros hermanos

Dios nos exhorta: "Son pocas las almas que acuden a mí para pedirme por sus hermanos. No os acerquéis egoístamente, sino interceded por los demás y buscad también su bienestar espiritual."

Somos una familia en Dios

No somos una familia. ¿Acaso vuestros hermanos que viven en otras regiones o países no son vuestros hermanos? Somos una familia y el amor debe unirnos. Mis pequeños, debéis acercaros con más confianza a mí, vuestro Dios. Debéis también acercar en vuestra oración a toda la humanidad. Os he dicho que cuando vosotros, en lo personal, no podéis hacer grandes cosas, vuestra oración unida a mí, vuestro Dios, puede hacer grandes cosas. La oración unida a la mía, que es oración redentora, puede hacer que muchas almas vuelvan a mí, porque yo voy a tocar sus corazones de una u otra forma, mis pequeños, porque os amo a todos y todos tenéis el derecho al regreso a vuestra casa paterna, por eso mis pequeños.

Manteniendo la fe en momentos difíciles

En vuestra oración, no seáis limitados en vuestros deseos buenos y bellos que se cumplen. Mi reacción en la tierra entera no está en vuestras posiblemente. Nuestro Padre se está refiriendo cuando dice que podremos cometer un error si nos encontramos frente a una situación de peligro extremo que pueda darse en un acontecimiento particular que nos lleve a la muerte o bien algún tipo de catástrofe en alguna nación o a nivel mundial. El desesperarse podría provocar, en los últimos segundos de vida, un rechazo a Dios al sentirse abandonado frente al peligro de muerte. Por ello, es necesario pedir siempre la sabiduría divina y recitar con frecuencia las letanías para no tambalear en la fe ante lo venidero. En esos momentos, solicitar la ayuda de Jesús repitiendo su nombre varias veces y también amaría diciendo tres veces Ave María purísima. Si pueden, rezar el Rosario. Les aconsejamos también ser devotos y pedir la protección de San Miguel. Tenemos varias oraciones y una de ellas es una consagración al Arcángel que los protegerá en esta vida y después de la muerte. Tengan siempre fe que Dios va a proteger a su pueblo. Él lo ha dicho y con eso basta. Les insistimos, como lo hemos hecho innumerables veces en este portal católico, estar en gracia de Dios. Por favor, acudan a la confesión. No dejen pasar el tiempo y manténganse en oración continua. Si os acecha el peligro de muerte sin confesión, decid "Dios mío, perdóname" y llamad a María. Siempre llamad a María. Que Dios los bendiga. Gracias, gracias, gracias.

La importancia de la devoción y la protección

Esta corona al xérez y está dirigida a Dios. Hará que mueva la cabeza y sonriendo diga "mire, me salieron más inteligentes de lo que pensaba".

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