Ángel de la Fortuna: La oración definitiva para atraer riqueza y eliminar lo negativo

Poderoso ángel de la fortuna, protector de nuestro dinero

En el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Padre, Hijo y Espíritu Santo, único Dios en esencia y trino en personas, invoco a ti, buen ángel de la fortuna. Te ruego que seas mi amable benefactor y me ayudes a cortar con todo lo negativo y atraer riqueza a mi vida.

Ángel de la Fortuna oración para cortar con todo lo negativo y atraer riqueza

Protección contra dificultades económicas

Ángel de la fortuna, te pido que protejas mi cuerpo y alma, alejando todo obstáculo y problema que me impide tener bienestar y dinero en abundancia. En el nombre de Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, te suplico que anules toda energía negativa, maldición, brujería, magia o conjuro que no permita que lo bueno y positivo entre en mi vida.

Invoco tu ayuda para alejar la mala suerte y traer buena fortuna

Confío en ti y te requiero para que alejes la mala suerte que me rodea y hagas llegar hasta mí la buena fortuna. Te invoco para que aumentes mis riquezas y traigas abundancia a mi hogar. Que tú seas quien me ayude a tener dinero en abundancia y que mis inversiones sean fructíferas.

Bendito ángel bienhechor, haz que nunca me falte nada

Ángel de la fortuna, celestial ser de luz, te pido que hagas que tenga mucho dinero y que nunca me falte de nada. Que pueda cumplir mis deseos de vivir espléndidamente, con abundancia y prosperidad. Por la virtud de la santa cruz de la pasión y muerte del redentor, te requiero.

Peticiones y oraciones finales

Requiero tu ayuda, bendito ángel bienhechor, por todos los ángeles de la corte celestial. También te ruego por los padecimientos y dolores de la bienaventurada siempre Virgen María. Y al Señor de los ejércitos, que ha de juzgar a los vivos y a los muertos.

Padre y Dios mío, Alfa y Omega, a quien todos los santos invocan, te suplico con humildad y esperanza, por la preciosa sangre que derramó tu hijo Jesús para salvar al pecador, que me escuches y atiendas mis peticiones. Amén.

A continuación, recitaremos 5 Padrenuestros y 5 Glorias.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén.

La oración del Padre nuestro es una de las plegarias más conocidas y poderosas en la fe cristiana. En ella, Jesús nos enseña a dirigirnos a Dios, nuestro Padre celestial, y a presentarle nuestras necesidades y preocupaciones.

Santificación y voluntad de Dios

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Estas palabras nos recuerdan la importancia de honrar a Dios y desear que Su voluntad se cumpla en nuestras vidas.

El pan nuestro de cada día y el perdón

Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. En esta parte de la oración, reconocemos nuestra necesidad diaria de sustento físico y espiritual. También pedimos perdón por nuestras faltas y nos comprometemos a perdonar a aquellos que nos han herido.

No caer en tentación y ser liberados del mal

No nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal. Amén. Estas palabras nos muestran nuestra dependencia de Dios para resistir la tentación y librarnos de las influencias malignas en nuestra vida.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, y por los siglos de los siglos. Amén. Esta doxología final es una manera de alabar y reconocer la grandeza de la Santísima Trinidad.

Practica la oración del Padre nuestro

La oración del Padre nuestro es una herramienta poderosa que todos los creyentes pueden utilizar en su vida diaria. Recuerda hacer la oración durante tres días seguidos, encendiendo una vela dorada, amarilla o naranja en el último día y dejándola encendida hasta que se consuma. Además, puedes suscribirte a nuestro canal para recibir más oraciones poderosas y difundir la palabra labrada.

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