Algo maravilloso te sucederá hoy La Gloria de Dios abre tus caminos

Experimenta la maravilla de abrir tus caminos con la Gloria de Dios hoy

La gloria de Dios abre tus caminos, confía en el Señor. Tus inquietudes son su apoyo y jamás permitirá que el justo caiga (Salmos 55:22).

Gracias Dios mío por este regalo de vida

Soy feliz por este hermoso nuevo día, por los amigos y la familia que tengo y por todas las enseñanzas que me regalas a diario. Te doy gracias Dios y te brindo todas mis cargas para que me ayudes a transportarlas y solucionarlas. Porque lo que para mí es pesado y doloroso, para ti es una parte más de la existencia. Juntos será mucho más fácil afrontarlo y capitalizarlo como parte de la evolución que tengo que transitar.

Por eso, estoy preparado/estoy preparada para que me despiertes en cuerpo y espíritu cada día. Es encontrarme contigo y escucharte, para que me puedas introducir esas palabras de seguridad y sabiduría en mi corazón. Crees en mí cuando nadie más lo hace, me acompañas cuando todos me han dejado solo. Simplemente sé que estás aquí.

Me permites verte cada día reflejado en tus maravillas de tu creación, en un hermoso amanecer, en la posibilidad de hablar con mis seres queridos o poder ayudar a mis semejantes. Cuando te tengo cerca, Dios, tu luz absorbe toda la oscuridad, se disipan todos los miedos y reina el amor.

Dejo en ti mi corazón y mi vida

"Para limpiarla de todo lo malo o lo que no te agrada, te pido que mi mente se renueve y que mi inteligencia sea como la tuya, llena de sabiduría. Siempre observando desde la intuición, donde tu sagrada voluntad reina. Regálame salud para poder sentirme bien, tanto física como mentalmente, para que mis pensamientos sean puros como el agua bendita y pueda disfrutar de tu infinita paz."

Que tu gracia esté siempre conmigo y con todos los que quiero, con mi familia, mis amigos y todos mis seres queridos. Por favor, líbrame del pecado y de todo mal. Que todas las malas energías se alejen al verme que estás conmigo. Enseñame a ser cada vez más paciente, comprensivo, dulce, a perdonar a los otros, a acogerlos en mi corazón y, sobre todo, enséñame a amar a los demás como los amas tú.

Ayúdame a guardar mi lengua de toda maldad y que solo los pensamientos caritativos salgan de mi mente. Hoy será un día lleno de alegría y todos los que se acerquen a mí sentirán tu presencia y notarán tu brillo en mis ojos.

Amado Dios, cuando estás en mí, eres como un escudo impenetrable. Nada de lo que otro humano pueda ser superará tu poder invisible. Los enemigos se alejarán y desaparecerán como una niebla en las colinas. Líbrame de la vanidad, no dejes que el orgullo me paralice. No dejes de inquietarme, de ponerte en movimiento, de lanzarme contigo a construir tu reino de paz, amor y justicia.

Enséñame a mantenerme cada día en tu presencia, confiando en tus promesas y siguiendo tu camino.

Testigo de la fe

Cada vez más sencillo y alegre a ser verdaderamente testigo tuyo en mi mundo. Ayúdame a desprenderme de todo lo que me estorba para seguirte. Líbrame de lo que me hace tropezar, de lo que me pesa: mis rencores, mis egoísmos, mis orgullos, mis miserias y mis apegos.

Tú conoces todos los errores que he cometido y los que de cometer. Conoces mis más penosos y malvados pensamientos. Pero aún así me amas. Por eso puedo decir que tu infinito amor es el infinito después de todos los infinitos. Tu grandeza y fidelidad no tienen comparación y no hay nada que yo pueda hacer para igualar todo lo que me das y haces por mí.

Aprovecho este momento para practicar el perdón porque, como buen humano que soy, a veces las emociones y la mente me dominan y no obró como debería. Es por eso que te pido perdón por todo lo malo que pude haber cometido durante estos días. Yo sé que tú comprendes que nada es intencional y si hay energías oscuras rondando mi ser, te pido por favor que las alejes para que mi labor por la luz sea más fácil.

Paz y protección

Llena mi vida de paz y tranquilidad. Cuídame todos los días de mi vida. Rompe todo el mal que existe a mi alrededor y cerca de mi familia. Lo quiero en mi vida. No pertenece a mi vida, así que aleja los de aquí. Jesús vive, Jesús reina, Jesús impera en mi mente.

Bloqueo y deshago todo control mental que pueda haber sobre mí y consagro mis pensamientos y mis decisiones al Espíritu Santo, para que solo sea él quien inspire y gobierne mi entendimiento y mi intelecto. Expulsa de mí todo obstáculo en mi salud, en mi vida afectiva y financiera, y todo lo que impide el crecimiento espiritual y la consagración a Ti, Dios.

Todo espíritu de engaño, todo lo que impide que disfrute de tus promesas, queda hoy anulado en el nombre del Señor Jesús. Quiero que gobiernes mi vida, cuerpo, alma y espíritu, y quiero ser guiado, enseñado y protegido por tu poder a través del Espíritu Santo.

Protección y agradecimiento

Guárdame de todo peligro siempre, mi Señor. Protégeme de todo aquel que me quiera hacer mal y apartarme de las tentaciones. Porque cada vez que caigo en tentación, tú me ayudas a levantarme. Porque cuando estoy triste, tú me das ánimo para seguir adelante. Y porque cuando todo parece perdido, apareces tú con una esperanza renovadora.

¡Hoy vengo a darte las gracias! Siento que me tocas y tu luz es mi fuerza. No puedo olvidar las veces que estás a mi lado, amor infinito y tu incondicional ayuda. Hoy vengo a darte las gracias, sí ya ti mi alabanza, mi canto en voz vigorosa, mis manos levantadas proclamando tu santo nombre, mis lágrimas de alegría que adornan mis mejillas. Con un solo eco y en una sola voz te digo:

Jesús vive, Jesús reina, Jesús impera en mi vida.

Relájate y conecta con Dios

¡Mi Señor, gracias por cada día que me regalas! Te invito a que cierres tus ojos por unos segundos y relajes todo tu cuerpo. ¡Toma aire profundamente y exhala lentamente! Con cada exhalación, siente cómo tu cuerpo se relaja aún más. Repite este proceso varias veces, permitiendo que cada músculo se relaje por completo.

Observa tus pensamientos y sentimientos

Ahora, te invito a que observes tus pensamientos y sentimientos sin juzgarlos. Solo déjalos pasar, como nubes en el cielo. Reconoce cada uno de ellos y permíteles irse. Este ejercicio te ayudará a limpiar tu mente y tu corazón, preparándote para conectarte con Dios.

Pide tus deseos con fe

Una vez que te encuentres en un estado de relajación y paz interior, es el momento de pedirle a Dios todo lo que desees para este día. Hazlo con una fe inquebrantable, sabiendo que Él siempre escucha nuestras plegarias.

Refuerza tus oraciones

Recuerda que tus palabras tienen poder, es por eso que te invito a escribir tus oraciones en los comentarios. Al hacerlo, estás reforzando tus peticiones y compartiendo tu fe con otros. Juntos, podemos crear un vínculo poderoso con Dios.

Un deseo para ti

¡Te deseo un día milagroso y bendecido bajo la protección del Todopoderoso! Recuerda que la felicidad es un derecho que todos tenemos al nacer, y que Dios siempre está a nuestro lado, guiándonos y protegiéndonos. Si esta oración ha resonado contigo, por favor, compártela para que más personas puedan sentir su poder.

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