La poderosa intercesión de Santa Rosa de Lima: Oraciones para pedir su ayuda

Iniciamos con la señal de la Santa Cruz

De nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

 8 Novena a Santa Rosa de Lima   DIA OCTAVO 8

Acto de contrición

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, Padre redentor mío. Por ser vos quien sois, bondad infinita, y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido. También me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno. Animado con tu divina gracia, propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta para el perdón de mis pecados. Amén.

Oración preparatoria

Gloriosa Santa Rosa de Lima, tú que supiste lo que es amar a Jesús con un corazón tan fino y generoso, que renunciaste a las vanidades del mundo para abrazarte a su cruz desde tu más tierna infancia, que profesaste una gran ternura y dedicación a los desvalidos, sirviéndolos como el mismo Jesús, llamaste con filial devoción a la Virgen María, enséñanos tus grandes virtudes para que, siguiendo tu ejemplo, podamos gozar de su protección y de tu compañía en el cielo. Te rogamos también, aceptes el obsequio de esta novena y nos obtenga del Señor las gracias que pedimos por su intercesión, para su mayor gloria y bien de nuestras almas. Amén.

Oraciones para cada día

Día 8

O Divina Inmensidad, oh Dios trino y uno, que por vuestro ser estáis en todo sin necesidad del lugar, porque estáis en Vos, que sois sobre todo lugar. Deseamos alegrarnos y gozarnos en tan incomprensible inmensidad con aquel mismo gozo con que la humildísima Santa Rosa se complacía. Y os pedimos por esta inmensa perfección y por la presencia a Vuestro que en todas las criaturas concediste, es tan íntima esposa vuestra, nos conceda tenerlos siempre presentes y vivir dentro de Vos y lo que en esta novena suplicamos, si fuere para mayor honra y gloria a Vuestra. Oración final para cada día: Os doy gracias, oh Señor, de la asistencia especial que me habéis prestado en esta novena. Continuad siempre en vuestras misericordias sobre mí, la satisfacción de mis pecados, en sufragio de las almas del purgatorio y por la conversión de los pecadores. Perdonadme todas las faltas que he cometido y, juntando el poco bien que he hecho con los cinco mensurables méritos de Jesucristo, concédeme por Él todas aquellas gracias que son necesarias a mi eterna salud, especialmente una plenaria remisión de la pena de vida a mis culpas que nuevamente lloro y detesto, resuelto como estoy de conducir en lo futuro una vida toda en conformidad a nuestros santos mandamientos. Por el mismo Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Pide ahora por tus intenciones personales si deseas, compártelas en los comentarios.

Continuamos a continuación: Dejamos tres Padres Nuestros, tres Avemarías y tres Glorias. Haz la oración y los rezos con mucha fe.

Rezo del Padre Nuestro

Padre nuestro que estás en el cielo,

santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino,

hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día,

perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal,

amén.

Dios te salve, María,

llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores,

ahora y en la hora de nuestra muerte, amén.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo,

como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos, amén.

Beneficios de la oración

La oración es una poderosa herramienta espiritual que nos conecta con Dios y fortalece nuestra fe. A través de la oración, podemos expresar nuestra gratitud, pedir perdón por nuestros pecados y presentar nuestras peticiones y necesidades a nuestro Padre celestial. Además, la oración nos ayuda a encontrar consuelo y paz en tiempos de dificultad y nos brinda una forma de comunión y relación íntima con Dios.

La oración también tiene beneficios para nuestra salud y bienestar. Numerosos estudios han demostrado que la oración puede ayudar a reducir el estrés, mejorar el estado de ánimo y fortalecer el sistema inmunológico. Además, orar regularmente puede aumentar nuestra esperanza y confianza, y nos ayuda a mantener una perspectiva positiva en la vida.

Cómo hacer una oración efectiva

Una oración efectiva requiere ciertos elementos clave. En primer lugar, debemos acercarnos a Dios con humildad y reverencia, reconociendo su poder y su amor por nosotros. Además, es importante comunicarnos con sinceridad, abriendo nuestro corazón y expresando nuestros verdaderos sentimientos y deseos.

La gratitud también es fundamental en la oración. Debemos recordar agradecer a Dios por todas las bendiciones que recibimos cada día y reconocer su guía y protección en nuestras vidas. Al mismo tiempo, debemos pedir perdón por nuestros pecados y buscar su misericordia y perdón.

Por último, debemos orar con fe y confianza, sabiendo que Dios siempre escucha nuestras oraciones y que sus planes para nosotros son perfectos. La oración no es simplemente un medio para obtener lo que queremos, sino una manera de someternos a la voluntad de Dios y confiar en su sabiduría y amor.

Artículos relacionados

Deja un comentario