7 NOVENA MILAGROSA A LA VIRGEN SANTÍSIMA PIDIENDO UN HIJO Día Séptimo Para quedar embarazada

Novenas milagrosas a la Virgen Santísima para concebir un hijo: séptimo día

Se recomienda hacer esta novena tanto para ambos esposos como acompañados de otros matrimonios. Cada día, comenzaremos con la señal de la cruz y una oración pidiendo arrepentimiento por nuestros pecados.

Acto de Contrición

Te ruego, Señor, por tu bondad y compasión, que borres mis faltas y crees en mí un corazón puro. Renueva la firmeza en mi espíritu. No me alejes de tu presencia ni retires de mí tu santo Espíritu.

Nuestra Señora de la Dulce Esperanza

Ruega al Padre por la intención de esta novena y por nuestros hijos.

Lectura Bíblica

Realicemos la lectura del evangelio según Mateo, capítulo 12, versículos del 46 al 50:

"Mientras Jesús hablaba con la multitud, su madre y sus hermanos estaban afuera, queriendo hablar con él. Alguien le dijo: 'Tu madre y tus hermanos están afuera, queriendo hablar contigo'. Él les respondió: '¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?'. Señalando a sus discípulos, dijo: 'Aquí están mi madre y mis hermanos. Porque quien hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos, es mi hermano, mi hermana y mi madre'".

Reflexión

María es la primera entre aquellos que escuchan la palabra de Dios y la cumplen. Su fe la convierte en la primera discípula de su Hijo. Por medio de su fe, descubre un nuevo sentido de su maternidad, una maternidad según el espíritu. El amor se construye día a día al cumplir con la voluntad de Dios.

Oración

Madre Nuestra Señora de la Dulce Esperanza, danos la fuerza para cumplir con lo que Dios nos pide. Que podamos testimoniar el significado del amor auténtico y aceptar la voluntad divina en nuestras vidas. Intercede por las familias que desean adoptar, para que experimenten la alegría de la generosidad y encuentren en ti un modelo de acogida y cuidado de la vida. Por todas estas intenciones te lo pedimos, por María nuestra madre.

Rosario de los Siete Dolores de Nuestra Santísima Madre

Esta devoción representa los siete dolores que sufrió nuestra Santísima Madre. Ofrezcamos cada uno de estos dolores en nuestra oración.

La profecía de Simeón

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre. Ruega por nosotros pecadores, ahora en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre. ¡Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora en la hora de nuestra muerte! Amén.

La huida a Egipto

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Rezo a Santa María

Oh Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te Salve, María

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre.

El Niño Perdido y Hallado

Número 3: El niño perdido y hallado en el templo.

Pensamos un Padrenuestro y 7 ave marías.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre.

Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre.

Rezo del Ave María

Dios te salve María, llena eres de gracia. El Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Rezo del Padrenuestro

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Oración a Jesús y María en el camino al calvario

Jesús y María se encuentran en el camino al calvario.

Rezamos un Padrenuestro y 7 Ave Marías.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve María, llena eres de gracia. El Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Señor, guíanos con tu bendición

"Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre.

Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén."

La importancia de la oración a María

Recordemos el valor y la devoción que María, madre de Jesús, tiene en nuestra fe.

Elevemos nuestras plegarias a ella, pidiendo su intercesión ante Dios por nuestras necesidades y pecados.

Rezemos el Ave María con fervor y confianza:

"Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén."

Número 5: Jesús muere en la cruz

"Pensamos un Padrenuestro y 7 Ave Marías:

"Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino.

Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día.

Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén."

"Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén."

"Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre.

Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora en la hora de nuestra muerte. Amén."

"Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre.

¡Besos! Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén."

Número 6: Jesús es bajado de la cruz y depositado en sus brazos

"Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora en la hora de nuestra muerte. Amén."

"Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre.

¡Besos! Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén."

"Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén."

"Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre.

¡Besos! Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén."

La oración es una forma esencial de comunicarse con Dios. A través de la oración, podemos expresar nuestros pensamientos, emociones y deseos más profundos. En este blog religioso cristiano, encontrarás una recopilación de rezos, oraciones y plegarias para fortalecer tu conexión espiritual con nuestro Señor.

Rezos a María

En momentos de necesidad, podemos recurrir a la poderosa intercesión de María, madre de Dios. Un rezo común es el Ave María:

¡Dios te salve, María! Llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Plegarias para el perdón

La reconciliación con Dios y con nuestros hermanos es fundamental en nuestra vida espiritual. Una de las plegarias más conocidas es el Padre Nuestro:

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Rezo por la paz y la esperanza

En momentos de desafío y dificultad, podemos elevar nuestra voz a Dios en busca de paz y esperanza. Un rezo poderoso es:

Señor, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, valor para cambiar las cosas que puedo y sabiduría para reconocer la diferencia. Vive un día a la vez, disfrutando un momento a la vez, aceptando las dificultades como un camino hacia la paz. Tomando, como Jesús hizo, este mundo pecaminoso tal como es, no como me gustaría que fuera. Confiando en que Tú harás todas las cosas bien si me entrego a tu voluntad, así que puedo ser razonablemente feliz en esta vida y supremamente feliz contigo en la eternidad. Amén.

Plegarias para momentos de duelo

En tiempos de pérdida y duelo, podemos encontrar consuelo en la oración. Rezar el Santo Rosario puede ser de gran ayuda en estos momentos:

Recuerda que el Rosario es una forma de meditar en la vida de Jesús y María. Pide a Dios que te brinde consuelo y fortaleza mientras recuerdas y honras a tu ser querido fallecido.

Un poderoso rezo a la Virgen María

Queridos hermanos, en este artículo queremos compartir con ustedes un poderoso rezo a la Virgen María. Todos necesitamos la intercesión de nuestra amada Madre, especialmente en momentos de dificultad y en la hora de nuestra muerte.

El Ave María

El Ave María es una oración muy especial que nos conecta con la bendición y la gracia de Dios. Recemos con fe y devoción:

Dios te salve, María,

llena eres de gracia,

el Señor es contigo,

bendita tú eres entre todas las mujeres,

y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios,

ruega por nosotros, pecadores,

ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Tres Avemarías

Como muestra de nuestra devoción y amor hacia la Virgen María, finalizamos recitando tres Avemarías como expresión de gratitud y súplica:

Dios te salve, María,

llena eres de gracia,

el Señor es contigo,

bendita tú eres entre todas las mujeres,

y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios,

ruega por nosotros, pecadores,

ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María,

llena eres de gracia,

el Señor es contigo,

bendita tú eres entre todas las mujeres,

y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios,

ruega por nosotros, pecadores,

ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María,

llena eres de gracia,

el Señor es contigo,

bendita tú eres entre todas las mujeres,

y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús.

Santa María, Madre de Dios,

ruega por nosotros, pecadores,

ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

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