7 NOVENA DE NAVIDAD   Día 7 Diciembre 22  Novena de Navidad

Descubre el significado y la tradición de la séptima novena de Navidad

Día 7 - 22 de diciembre

Oración de Inicio

Benignísimo Dios de infinita caridad, te agradecemos por el inmenso beneficio de habernos dado a tu Hijo para nuestra salvación. Te ofrecemos nuestro sincero esfuerzo para hacer de este mundo un lugar más justo y fiel al mandamiento de amarnos como hermanos. Pedimos tu ayuda para lograrlo y que esta Navidad sea una ocasión para buscar la verdad, la justicia, el amor y la paz.


Padre Nuestro

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.


Oración para la Familia

Señor, te pedimos que hagas de nuestro hogar un lugar lleno de tu amor, donde no haya injurias porque Tú nos das comprensión, ni amargura porque Tú nos bendices, ni egoísmo porque Tú nos alientas, ni rencor porque Tú nos das el perdón. Que nunca haya abandono, porque Tú siempre estás con nosotros. Ayúdanos a vivir cada día en tu camino, con entrega y sacrificio, y a amarnos cada vez más. Amén.


Oración a la Virgen

Santa María, madre de Dios, te pedimos por todas las familias de nuestro país y del mundo. Haz que cada hogar sea un lugar de comprensión, ternura y verdadera vida familiar. Que estas fiestas de Navidad, que nos reúnen alrededor del pesebre de tu Hijo, nos unan también en el amor y nos ayuden a perdonar y reconocer nuestros errores. Intercede por nosotros, madre de Dios y madre nuestra. Amén.


Letanía a la Virgen

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros.

Oración a San José

Nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte, amén.

Oración a San José: Santísimo San José, esposo de María y padre adoptivo del Señor, tú fuiste escogido para hacer las veces de Padre en el hogar de Nazaret. Ayuda a los padres de familia a ser siempre en su hogar imagen del Padre Celestial, a ejemplo tuyo, que cumplan cabalmente la gran responsabilidad de educar y formar a sus hijos, entregándoles con un esfuerzo continuo lo mejor de sí mismos. Ayuda a los hijos a entender y apreciar el abnegado esfuerzo de sus padres. San José, modelo de esposo y padre, intercede por nosotros. Amén.

Padre nuestro

A continuación, oramos un Padre nuestro: Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Meditación del día

Meditación del día: Séptimo día para crecer en generosidad. Es la capacidad de dar con desinterés, donde al amor le gana la carrera al egoísmo. Es en la entrega generosa de nosotros mismos donde se muestra la profundidad de un amor que no se agota en las palabras, y eso es lo que celebramos en la Navidad, el gesto sin par de un Dios que se da a sí mismo. Lo destaca San Pablo: "superbia también en la generosidad, pues conocéis la generosidad de nuestro señor Jesucristo, el cual, siendo rico por vosotros, se hizo pobre para que os enriquecierais con su pobreza". Es un pasaje bíblico en el que el apóstol invita a los Corintios a compartir sus bienes con los necesitados (2 Corintios, capítulo 8, del 7 al 15). Sabemos amar cuando sabemos compartir. Sabemos amar cuando damos lo mejor de nosotros mismos en lugar de dar solo cosas. Tomemos pues la mejor decisión, dar cariño, afecto, ternura y perdón. Dar tiempo y dar alegría y esperanza, son los aguinaldos que más valen y no cuestan dinero. Demos amor como decía San Juan de la Cruz: "donde no hay amor, con amor y sacarás amor".

Oración al Niño Dios

Oración al Niño Dios: Señor, Navidad es el recuerdo de tu nacimiento entre nosotros. Es la presencia de tu amor en nuestra familia y en nuestra sociedad. Navidad es certeza de que El Dios del cielo y de la tierra es nuestro padre, que tú, divino Niño, eres nuestro hermano. Que esta reunión junto a tu pesebre nos aumente la fe en tu bondad, nos comprometa a vivir verdaderamente como hermanos, nos dé valor para matar el odio y sembrar la justicia y la paz. Oh divino Niño, enséñanos a comprender que donde hay amor y Justicia, allí estás tú, y allí también es Navidad. Amén.

Gloria

Gloria: Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos.

La humildad de Jesús

De los siglos, amén. Gozos. Osa piensa, suma del Dios soberano, que a nivel de un niño te hayas rebajado. O divino Infante, ven para enseñarnos la prudencia que hace verdaderos sabios, dulce Jesús mío, Mi Niño Adorado, ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto. Niño del pesebre, nuestro Dios y hermano, tú sabes y entiendes del dolor humano. Que cuando suframos dolores y angustias, siempre recordemos que nos has salvado. Dulce Jesús mío, Mi Niño Adorado, ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto.

La luz de Jesús

Oriente, sol de eterno rayos. Que entre las tinieblas tu esplendor veamos. Niño tan precioso, dicha del cristiano, luzca la sonrisa de tus dulces labios. Dulce Jesús mío, Mi Niño Adorado, ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto. Rey de las Naciones, Emmanuel preclaro, de Israel anhelo, pastor del rebaño. Niño que apacientas con suave callado, ya la oveja arisca, ya el cordero manso. Dulce Jesús mío, Mi Niño Adorado, ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto.

Bendiciones de Jesús

Abraza los cielos y llueva de lo alto bien hecho rocío como riego santo. ¡Ven, hermoso niño! Vendió su manado luz hermosa estrella brota, flor del campo. Dulce Jesús mío, Mi Niño Adorado, ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto.

El amor de Jesús en los hogares

Tú te hiciste niño en una familia llena de ternura y calor humano. Vivan los hogares aquí congregados, el gran compromiso del amor cristiano. Dulce Jesús mío, Mi Niño Adorado, ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto.

Consuelo y esperanza de Jesús

Del débil auxilio, del doliente amparo, consuelo del triste, luz del desterrado. Vida de mi vida, mi sueño adorado, mi constante amigo, mi divino hermano. Dulce Jesús mío, Mi Niño Adorado, ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto.

Amor incondicional de Jesús

Ven ante mis ojos de ti enamorados, ves ella tus plantas bese, ya tus manos prosternado en tierra, vertiendo los brazos y aún más que mis frases, te dice mi llanto. Dulce Jesús mío, Mi Niño Adorado, ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto.

Unión y fe en Jesús

Haz de nuestra patria una gran familia, siempre a nuestro suelo tu amor y tu paz. Danos fe en la vida, danos esperanza, y un sincero amor que nos una más. Dulce Jesús mío, Mi Niño Adorado, ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto.

La espera de Jesús

Ven, salvador nuestro, por quien suspiramos. Ven a nuestras almas, ven, no tardes tanto. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, Amén. Gracias por escuchar esta oración, si te ha gustado, te invitamos a colaborar con oraciones para todos, suscribiéndote a nuestro canal, dando me gusta a este vídeo y compartiéndolo. Y si deseas, escribe tus intenciones en los comentarios. Gracias, gracias, gracias. Dios los bendiga.

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