7  Novena al Milagroso Apostos San Judas Tadeo   Día 7

La poderosa intercesión de San Judas Tadeo: Un milagroso guía en momentos difíciles

Día 7: Oración de inicio

Un cordial saludo a toda la comunidad de oraciones para todos. Hoy comenzaremos el día 7 de la novena al milagroso apóstol San Judas Tadeo, quien es el patrón de los casos difíciles y desesperados.

Iniciamos con la señal de la Santa Cruz para ser liberados de nuestros enemigos: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Oración al iniciar el día 7

Oh Dios sumamente bueno, te pedimos que no permitas que nuestras adoraciones se pierdan como el trabajo del labrador en tierra estéril. Que nuestros esfuerzos no sean en vano y podamos cosechar los frutos que deseamos. Permítenos cultivar nuestra conciencia con humilde y verdadera penitencia.

Acto de contrición: Dios mío, me arrepiento de todo corazón y pido perdón. Me duele haber ofendido a un Dios tan bueno y grande como tú. Prometo firmemente no pecar más y evitar todas las ocasiones próximas de pecado. Amén.

Oración preparatoria para todos los días

Bienaventurado San Judas Tadeo, digno apóstol de Jesucristo, amigo inseparable y amado del Salvador. Me refugio en ti y te suplico que me pongas bajo tu protección. Encomiendo mi confianza en ti, ya que nadie mejor que tú puede ser el receptor de mis afectos y devoción.

Acépta, bondadoso, este pequeño homenaje de esta novena que dedico a tu gloria. Que tu nombre sea respetado y consuelo para aquellos que buscan tu amparo y patrocinio. Amén.

Día séptimo: Oración

Oh Dios de consuelo y de infinita caridad, te agradezco por la gran confianza y amor que tenías hacia San Judas Tadeo. Lo elegiste como apóstol y le permitiste presenciar muchas acciones del Salvador, confirmándolas con su testimonio.

San Judas Tadeo predicó al mundo con su palabra y ejemplo, demostrando una gran fe y caridad. A pesar de su timidez, ignorancia y pobreza, fue un poderoso instrumento para difundir la fe.

Te pedimos, Señor, que nos concedas la gracia de seguir el ejemplo de San Judas Tadeo en nuestra vida diaria. Que su intercesión nos ayude en los casos difíciles y desesperados que enfrentamos. Amén.

Oración a San Judas Tadeo

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas,

Petición por la intercesión de San Judas Tadeo

San Judas Tadeo, obrero infatigable del Señor, te pido que, por tu poderosa intercesión, me ayudes a salir del estado vergonzoso de las culpas que me tienen sometido. Haz que sea dócil a tus llamamientos y que mis palabras y ejemplos persuadan la divinidad de la religión que revelaste. Ayúdame a guardar tus Santos mandamientos para pertenecer al número de los escogidos.

La bondad y los méritos de San Judas Tadeo

San Judas Tadeo, te felicito por la incomparable dignidad a la que te elevó el Señor al hacer de ti su apóstol y propagador del Evangelio. Agradezco al eterno hacedor por elegirte como embajador de su doctrina y por darte un alma grandiosa llena de caridad. Tú eres admirable y aunque llevas el odioso nombre del traidor, el mundo cristiano te distingue y venera.

Petición personal a San Judas Tadeo

Te suplico, por tus grandes merecimientos y especial intercesión, que me concedas la gracia que mi corazón necesita. Te pido que me libres de cualquier peligro de alma o cuerpo y que me inspires paciencia y conformidad en tiempos de necesidad. Oh, Santo protector mío, te ruego que me concedas...

El poder de la oración

La oración es uno de los pilares fundamentales de nuestra fe. Nos conecta con Dios y nos permite expresarle nuestras necesidades, agradecerle por sus bendiciones y pedirle su guía y protección en nuestro caminar diario.

También nosotros perdonamos a los que nos ofenden

Como cristianos, seguimos el ejemplo de Jesús al perdonar a quienes nos han ofendido. Sabemos que el perdón es una muestra de amor y nos acerca más a Dios. En nuestras oraciones, debemos recordar siempre esta enseñanza.

El rezo del Padre Nuestro

El Padre Nuestro es una de las oraciones más importantes para los cristianos. Nos fue enseñada por Jesús mismo y nos guía en nuestra relación con Dios.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

La devoción a Santa María

María, madre de Dios, es una figura central en nuestra fe cristiana. Su intercesión es poderosa y nos fortalece en nuestra vida espiritual.

Dios te salve María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

La protección de San Judas Tadeo

San Judas Tadeo es un santo venerado por su intercesión en momentos de dificultad. Su devoción nos brinda consuelo y esperanza en tiempos de tribulación.

Salve felicísimo San Judas Tadeo, yo saludo benigno y adoro en tu nombre a la Santísima Trinidad. Por tu singular favor, alcanza de nuestros devotos la gracia que te suplicamos.

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

El gozo de la fe

Como creyentes, experimentamos un gozo profundo al tener una relación personal con Dios. La fe nos llena de esperanza y nos guía en nuestro actuar diario.

Alcanzar de los devotos la gracia que os suplicamos, es nuestro deseo más ferviente. Encomendémonos a Dios y confiemos en su infinita bondad y amor hacia nosotros.

Falsos dioses arrepentidos y conversos

Los falsos dioses, vencidos en su error, se arrepintieron y se convirtieron a la fe. Los devotos tributan hoy el culto al omnipotente, suplicando alcanzar su gracia. Sin embargo, unos impostores Magos se levantan y causan estragos en la obediencia a su mandato. Los creyentes admiramos la santidad de nuestro Señor y suplicamos alcanzar su gracia.

El martirio de nuestro Señor

Nuestro Señor fue aprisionado en un templo de gentiles y allí derribó a los ídolos viles. De este modo, defendió nuestra fe que profesamos y suplicamos alcanzar su gracia. A pesar de los tormentos y delirios a los que fue sometido, los cristianos triunfaron al confiar plenamente en Dios. Alcanzamos la gracia que suplicamos.

Los portentos y milagros del Señor

Los portentos y milagros del Señor son tales que nos resulta difícil explicarlos con palabras terrenales. Alcanzamos la gracia que suplicamos gracias a su intercesión divina. Recordemos siempre la memoria del glorioso apóstol Judas Tadeo, y que sus protección y premios nos esperan en la gloria.

Oraciones a Judas Tadeo y a la Virgen

Roguemos a bienaventurado Judas para que nos hagamos dignos de las promesas de nuestro Señor Jesucristo. Que su intercesión nos eleve y nos ayude a celebrar la gloria del ilustre discípulo. A su vez, recitemos la oración de Magnificat, en la cual la Santísima Virgen glorifica al Señor por la grandeza de su obra y la misericordia que derrama.

Oración Magnificat

La Magnificat es una oración excelente que nos recuerda la grandeza del Señor. Celebramos cómo puso sus ojos en la humildad de su esclava, la Santísima Virgen. Todos nos llamarán bienaventurados por las grandes obras que realiza y su misericordia que se derrama sobre los que le temen. Alcancemos su gracia y recordemos siempre las promesas que hizo a nuestros padres.

Enseñando a alabar perfectamente a Dios

En este artículo vamos a enseñarte cómo alabar perfectamente a Dios y darle gracias por sus beneficios. La alabanza es muy eficaz para vencer al demonio, triunfar sobre las tentaciones, librarnos de los malos y alcanzar las bendiciones celestiales. Nos basaremos en una oración a San Judas, gloriosísimo apóstol y fiel siervo de Jesús.

La importancia de San Judas

San Judas es universalmente honrado e invocado como patrón de los casos difíciles y desesperados. A pesar de que su nombre ha sido olvidado por muchos, la Iglesia reconoce su valía y concede a San Judas el privilegio de socorrernos cuando hemos perdido toda esperanza.

Una oración especial

A continuación, te compartimos una oración a San Judas, para que puedas hacer uso de ese privilegio especial que le ha sido otorgado y obtener sus consuelos y socorros celestiales en todas tus necesidades, tribulaciones y sufrimientos. También te animamos a hacer súplicas especiales para obtener las bendiciones que deseas.

"Gloriosísima apóstol San Judas, ciervo fiel y amigo de Jesús, ruega por mí, que soy tan miserable. Venid en mi ayuda en esta gran necesidad para que reciba los consuelos y socorros del cielo. Bendícenos a nosotros y a todos los escogidos por toda la eternidad. Amén."

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