6 NOVENA A SAN JUDAS TADEO   DÍA SEXTO 6  Patrón de los casos difíciles y desesperados

La poderosa novena a San Judas Tadeo: encuentre esperanza en los momentos más difíciles

Sexto día - Oración de Contrición

¡Iniciamos la sexta jornada de nuestra novena a San Judas Tadeo!

Comenzamos con la señal de la santa cruz, librándonos Señor, Dios nuestro, de nuestros enemigos, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición:

"Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, creador, padre y redentor mío. Por ser Tú quien eres, bondad infinita y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido. También me pesa porque puedes castigarme con las penas del infierno. Te ofrezco mis sufrimientos como expiación de mis pecados. Propongo confesarme y cumplir la penitencia que me sea impuesta, ayudado de tu gracia. Propongo firmemente no pecar más y evitar las ocasiones próximas de pecado. Amén."

Oración a San Judas Tadeo

Oh glorioso apóstol San Judas, siervo fiel y amigo de Jesús.

"El nombre del traidor que entregó a vuestro querido maestro en manos de sus enemigos ha sido la causa de que muchos os hayan olvidado. Pero la Iglesia os honra e invoca universalmente como patrón de los casos difíciles y desesperados. Rogad por mí, que soy tan miserable, y hacer uso os ruego de ese privilegio especial a vos concedido de socorrer visible y prontamente cuando casi se ha perdido toda esperanza. Venid en mi ayuda en esta gran necesidad para que reciba los consuelos y socorro del cielo en todas mis necesidades, tribulaciones y sufrimientos. Amén."

Letanía de San Judas Tadeo

Señor, ten piedad de nosotros. Cristo, ten piedad de nosotros. Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, oye nuestras súplicas. Dios Padre celestial, ten piedad de nosotros. Dios Hijo, Redentor del mundo, ten piedad de nosotros. Dios Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.

San Judas, pariente de Jesús y María, ruega por nosotros.

San Judas, que viviendo en la tierra fuiste digno de ver a Jesús y María y de gozar de su compañía, ruega por nosotros.

San Judas, elevado a la dignidad de apóstol, ruega por nosotros.

San Judas, que tuviste el honor de contemplar a tu divino Maestro humillarse a lavar tus pies, ruega por nosotros.

San Judas, en la última cena recibiste la sagrada Eucaristía de las manos de Jesús, ruega por nosotros.

San Judas, que después del profundo dolor que te causó la muerte de tu querido Maestro, tuviste el consuelo de contemplarlo resucitado de entre los muertos y asistir a su gloriosa ascensión, ruega por nosotros.

San Judas, que fuiste lleno del Espíritu Santo en el día de Pentecostés, ruega por nosotros.

San Judas, que predicaste el Evangelio en Persia, ruega por nosotros.

Glorioso San Judas, te agradecemos por tu intercesión y prometemos honrarte siempre como nuestro especial y poderoso protector. Nos comprometemos a hacer todo lo que podamos para fomentar tu devoción y recordar siempre este gran favor que has concedido a nuestras vidas. Amén.

San Judas y su intercesión divina

San Judas, apóstol y mártir, es reconocido por su poderoso intercesión en momentos difíciles. A lo largo de la historia, hemos sido testigos de grandes milagros realizados a través de su devoción. Con su guía y protección, podemos experimentar la sanación espiritual y física que tanto anhelamos.

En tiempos de necesidad, podemos recurrir a San Judas y rezar con fe y devoción. Sus poderosas palabras se han demostrado efectivas para callar a los demonios y confundir sus oráculos. Además, San Judas tiene el poder de convertir situaciones difíciles en oportunidades de paz y reconciliación.

Ruega por nosotros, San Judas, en nuestros momentos de desesperación y aflicción. Tu intercesión en el cielo es nuestra esperanza en estos tiempos tan complicados. Con tu ayuda, podemos liberarnos de los malos pensamientos y las asechanzas del demonio.

Fortaleciendo nuestra fe y unidad en la Iglesia

San Judas también es reconocido por su fervor y celo por la fe de Jesucristo. Podemos pedirle que defienda al Papa y que alcance la paz y la unidad en la Iglesia. Asimismo, podemos confiar en su intercesión para que los no creyentes encuentren el camino hacia la verdadera fe.

Es fundamental aumentar nuestra fe, esperanza y caridad en nuestros corazones. Ruega por nosotros, San Judas, para que seamos liberados del pecado y de toda ocasión de pecar. Con tu protección, podremos enfrentar la muerte con valentía, confiando en la misericordia divina y recibiendo los sacramentos con fervor.

La humildad como virtud esencial

En el cántico del Magníficat, la Virgen María proclama la importancia de la humildad en la vida de los creyentes. Dios levanta a los humildes y los colma de bendiciones. Siguiendo este ejemplo, San Judas Tadeo nos enseña la importancia de la humildad en nuestra relación con Dios y los demás.

La humildad nos permite encontrar el favor divino y ser reconocidos como bienaventurados. Demos gracias a Dios por la humildad y sigamos el camino de San Judas. Con su legado como inspiración, podremos avanzar en virtud y alcanzar las promesas de Jesucristo.

Oración final a San Judas

¡Oh Dios! Tú nos has permitido conocer tu santo nombre a través de la predicación de San Judas Tadeo. Te pedimos que, por medio de su poderosa intercesión, alcancemos la virtud y la santidad en nuestra vida.

Concede, Señor, que podamos honrar a San Judas con nuestras palabras y acciones. Con su ayuda, podremos enfrentar los desafíos diarios fortalecidos por nuestra fe en Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

La Profunda Humildad de San Judas

Las generaciones continúan siendo bendecidas por Dios. Él protege y libra al humilde, y después de su abatimiento, lo lleva a la gloria. La humildad de San Judas es un ejemplo a seguir y brilla de un modo muy especial en su carta.

El Titulo de San Judas

En lugar de titularse como pariente cercano de Cristo Jesús y María, San Judas se presenta como "siervo de Jesucristo y hermano de Santiago". Esta humildad es admirable y refleja el cumplimiento de la sentencia del Salvador: "quien se humillare será exaltado". Por ello, San Judas brilla en el cielo junto con los demás apóstoles.

En la tierra, San Judas ha sido elegido por Dios para socorrer pronto y eficazmente a los devotos que invocan su nombre con confianza y humildad.

Invocación a San Judas

Si nos consideramos humildes siervos de Jesús, podemos acudir a la valiosa protección de San Judas. Él mirará nuestra pequeñez con ojos de misericordia y nos socorrerá en nuestras necesidades.

Oraciones Finales

A continuación, rezamos tres Padre Nuestro, tres Ave María y tres Gloria. Te invitamos a unirte a nosotros en esta oración:

Padre Nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

En este artículo, nos enfocaremos en rezos, oraciones y plegarias cristianas. Queremos compartir contigo palabras llenas de fe y esperanza para fortalecer tu relación con Dios. Acompáñanos y sumérgete en la belleza de la espiritualidad.

Gloria al Padre, Hijo y Espíritu Santo

Gloria al Padre, Hijo y Espíritu Santo, como era en el principio ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Unidos en la Fe

Como comunidad de creyentes, nos unimos en la fe para compartir nuestras oraciones y plegarias. Es a través de la conexión con Dios y la interacción con otros creyentes que encontramos fortaleza y consuelo.

Persiste en la Oración

Es importante perseverar en la oración, manteniendo una comunicación constante con Dios. La oración es nuestro vínculo directo con el Creador. En momentos de alegría, dolor, gratitud o necesidad, acudimos a Él en busca de guía y consuelo.

La Importancia de la Fe

Nuestra fe nos permite confiar en que Dios nos escucha y responde nuestras oraciones. La fe es el puente que nos acerca a la voluntad de Dios. A medida que crecemos en fe, nuestro entendimiento y relación con nuestro Padre celestial se fortalecen.

El Poder de la Gratitud

La gratitud es un componente fundamental en nuestras oraciones. Reconocer y agradecer a Dios por sus bendiciones nos ayuda a mantener una perspectiva positiva y a confiar en Su plan para nuestras vidas.

Rogativas de Amor y Paz

Es importante incluir en nuestras oraciones peticiones de amor y paz para nuestro prójimo y el mundo entero. Amémonos los unos a los otros y oremos por la paz que solo Dios puede conceder.

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