4 Novena por las benditas almas del purgatorio DIA CUARTO 4

La importancia de rezar la Cuarta Novena por las Benditas Almas del Purgatorio

Día cuarto

Oración:

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, solo por quién sois. Porque os amo sobre todas las cosas, conociendo lo mucho que he pecado, por mi culpa una y mil veces digo que me pesan. Misericordia, Dios mío, misericordia. Propongo firmemente la enmienda de mi vida, ayudado por vuestra divina gracia. Amén.

Oración Ángel de la Guarda:

Ángel de mi guarda, mi dulce compañía, no me desampares ni de noche ni de día, hasta que me ponga en paz y alegría con todos los santos, con Jesús, José y María. Amén.

Ofrecimiento para todos los días:

Padre celestial, Padre amoroso y clemente, que para salvar las almas que hiciste que vuestro Hijo unigénito, haciéndose hombre, se sujeta hacia la vida más pobre y mortificada, y derramas en su sangre en la cruz por nuestro amor, como era de sufrir largo tiempo en el purgatorio a unas almas que tanto costaron a Jesucristo y que son vuestras hijas. Amad y si más como permitiría que fuese malograda sangre de tan gran valor. Como para deseos, pues, de estas pobrecitas almas y librarlas de sus penas y tormentos, con para deseos también de la mía y librarla de la esclavitud del vicio. Y si vuestra justicia pide satisfacción por las culpas cometidas, yo os ofrezco por las obras buenas que haga en este no binario, a de ningún valor son en verdad, pero las 1 con los méritos infinitos de vuestro Hijo divino, con los dolores de la Madre Santísima y con las virtudes heroicas de cuantos han existido en la tierra. Miradnos a todos, vivos y difuntos, con ojos de compasión y haced que celebremos un día vuestras misericordias en el eterno descanso en la gloria. Amén.

Consideraciones para el día cuarto

Una de las penas que más afligen aquellas almas esposas de Jesucristo es el pensar que en vida, con sus culpas, disgustaron a aquel Dios a quien tanto aman. Se han visto penitentes morir de dolor al pensar que habían ofendido a un Dios tan bueno. Mucho mejor que nosotros, conocen las almas del purgatorio cuán amable es Dios y, por consiguiente, lo aman con todas sus fuerzas. Por eso, el pesar que los gustaron en la vida experimentan un dolor superior a todo otro dolor.

¡Oh Dios mío! y yo que os ofendo con tanta facilidad, sin que me mueva lo mucho que habéis hecho por mí ni las penas que me esperan en el purgatorio. Tened piedad de mí y de aquellas santas almas que arden en ese fuego por el desprecio que hicieron de las faltas veniales y que ahora os aman de todo el corazón. Busco, María, protegernos a nosotros para que acertemos a llevar vida perfecta y socorrerlas a ellas para que mitiguen sus dolores. Pide ahora.

Plegarias cristianas para rezar con fe

Si estás buscando fortalecer tu fe y conectar con Dios a través de la oración, te invitamos a rezar las siguientes plegarias cristianas:

Padre Nuestro

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Ave María

Dios te salve, María, llena eres de gracia. El Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia. El Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Fortalece tu fe a través de la oración

Te invitamos a rezar estas plegarias cristianas con mucha fe y devoción. Si deseas compartir tus intenciones personales, puedes hacerlo en los comentarios. Gracias por unirte a nosotros en esta oración. Que Dios te bendiga.

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