4  NOVENA A SAN JUDAS TADEO  para casos muy difíciles perdidos desesperados día cuarto

La poderosa novena a San Judas Tadeo para casos difíciles y desesperados

Día 4 - Iniciamos con la señal de la Santa Cruz

Por nuestros enemigos, líbranos, Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición

Señor mío Jesucristo, Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío, por ser tú quién eres, Bondad infinita, y porque te amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberte ofendido. También me pesa porque puedes castigarme con las penas del infierno. Te ofrezco mis sufrimientos como expiación de mis pecados. Propongo confesarme y cumplir la penitencia que me sea impuesta, ayudado de tu gracia. Propongo firmemente no pecar más y evitar las ocasiones próximas de pecado. Amén.

Oración a San Judas Tadeo

Oh glorioso y ximo apóstol San Judas, siervo fiel y amigo de Jesús, el nombre del traidor que entregó a tu querido maestro en manos de sus enemigos ha sido la causa de que muchos te hayan olvidado. Pero la Iglesia te honra e invoca universalmente como patrón de los casos difíciles y desesperados. Ruega por mí que soy tan miserable y asus. O te ruego de ese privilegio especial a ti concedido, eso correrá visible y prontamente cuando casi se ha perdido toda esperanza. Ven en mi ayuda en esta gran necesidad, para que reciba los consuelos y socorro del Cielo en todas mis necesidades, tribulaciones y sufrimientos. Particularmente, realiza aquí cada una de tus súplicas especiales. Continuamos. Y para que bendiga a Dios contigo y con todos los escogidos por toda la eternidad. Te prometo, glorioso San Judas, acordarme siempre de este gran favor y nunca dejaré de honrarte como a mi especial y poderoso protector, y hacer todo lo que pueda para fomentar tu devoción. Amén.

Letanías de San Judas Tadeo

Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, ten piedad de nosotros.

Señor, ten piedad de nosotros.

Cristo, ollenos.

Cristo, escúchanos.

Oh Dios, Padre celestial, ten piedad de nosotros.

Oh Dios, Hijo Redentor del mundo, ten piedad de nosotros.

Oh Dios, Espíritu Santo, ten piedad de nosotros.

San Judas, pariente de Jesús y María, ruega por nosotros.

San Judas, que viviendo en la tierra fuiste digno de ver a Jesús y María y de gozar de su compañía, ruega por nosotros.

San Judas, elevado a la dignidad de apóstol, ruega por nosotros.

San Judas, que tuviste el honor de contemplar a tu divino Maestro humillarse a lavar tus pies, ruega por nosotros.

San Judas, que en la última cena recibiste la Sagrada Eucaristía de las manos de Jesús, ruega por nosotros.

San Judas, que después del profundo dolor que te causó la muerte de tu querido, tuviste el consuelo de contemplarlo resucitado de entre los muertos, de asistir a su gloriosa ascensión, ruega por nosotros.

San Judas, que fuiste lleno del Espíritu Santo en el día de Pentecostés, ruega por nosotros.

San Judas, que predicaste el Evangelio en Persia, ruega por nosotros.

San Judas, poderoso en ayudar a los necesitados, ruega por nosotros.

San Judas, patrón de los casos difíciles, ruega por nosotros.

San Judas, consuelo de los desesperados, ruega por nosotros.

Ruega por nosotros en nuestras aflicciones

San Judas Tadeo es un santo muy venerado en la tradición católica. A lo largo de su vida, realizó grandes milagros y fue un ferviente seguidor de Jesucristo. A través de sus oraciones y plegarias, podemos encontrar consuelo y ayuda en momentos de aflicción.

Judas, un apóstol destacado

*Judas*, que fue uno de los apóstoles elegidos por Jesús, demostró su fe y dedicación al llevar a cabo grandes milagros con el poder del Espíritu Santo. Su ejemplo nos inspira a confiar en la fuerza divina en momentos de necesidad.

Un camino de fe

Judas también evidenció su compromiso al curar almas y cuerpos de los más necesitados. *Ruega por nosotros, San Judas*, para que podamos experimentar sanación en nuestras vidas y tener una fe más firme.

La protección ante el mal

La intercesión de San Judas también puede ser invocada para protegernos de las asechanzas del demonio. Él hizo callar a los demonios y confundió sus oráculos, demostrando así su poder y dominio sobre las fuerzas maléficas.

Alcanzando la paz y la unidad

San Judas, en su sorprendente poder de profecía, logró una paz honrosa entre príncipes enemigos. Al igual que él, podemos buscar la reconciliación y la paz con aquellos que nos rodean.

Una fe que crece

Como seguidores de Cristo, tenemos la responsabilidad de aumentar nuestro celo ardiente por la fe. *Ruega por nosotros, San Judas*, para que podamos ser defensores firmes de la doctrina de Cristo y testigos valientes de su amor.

El martirio por Cristo

San Judas Tadeo fue martirizado gloriosamente por amor a su divino Maestro. Su valentía y sacrificio inspiran a miles de personas a seguir el camino de la fidelidad y el servicio a Dios.

Una ayuda en la desesperación

San Judas Tadeo es conocido como el santo de las causas desesperadas. Su intecesión puede ser invocada en momentos de aflicción, cuando nos sentimos perdidos y necesitados de ayuda divina.

La bendición del perdón

Pedimos a San Judas Tadeo que interceda por nosotros para alcanzar el perdón por nuestros pecados. Que antes de la muerte, podamos arrepentirnos sinceramente y recibir los santos sacramentos para ser absueltos.

La promesa de salvación

Rogamos a San Judas Tadeo que nos asista para obtener un juicio favorable ante Dios. Deseamos ser admitidos en la compañía de los bienaventurados y gozar eternamente de la presencia divina.

Una oración a San Judas Tadeo

¡Oh Dios! Que nos has concedido la gracia de conocer tu santo nombre a través de la predicación de San Judas Tadeo. Te pedimos que nos ayudes a avanzar en la virtud y fortalecer nuestra fe en Jesucristo.

Acerca de San Judas Tadeo

San Judas Tadeo es uno de los doce apóstoles elegidos por Jesús. Su fiesta se celebra el 28 de octubre. Es venerado como patrono de las causas imposibles, de los casos desesperados y de los trabajadores. Su intercesión es muy buscada para obtener consuelo y esperanza en momentos difíciles.

San Judas, un fiel seguidor de la fe cristiana

San Judas siguió con fidelidad y fe ardiente el llamamiento a la vida penosa del apostolado que le hizo su santo primo, nuestro Señor Jesucristo. Aunque era pariente tan cercano, Jesucristo le reconocía como su maestro, Señor e Hijo de Dios hecho hombre. El predicar la fe y la doctrina de Jesucristo fue su ocupación constante desde que fue llamado al apostolado. Por esa misma fe, dio su vida.

Perseverar en la fe y el amor de Dios

En la carta de Judas, se nos exhorta a ser un edificio espiritual de santísima fe. Nos insta a orar en el Espíritu Santo y a mantenernos constantes en el amor de Dios. Además, nos pide no olvidar los avisos y enseñanzas que nos han dado los apóstoles, y a guardarnos de los falsos profetas e impostores que han de venir al mundo.

La protección de San Judas

Si deseas merecer la protección de este santo, es fundamental que guardes firmemente tu fe, incluso a costa de tu sangre si fuese necesario.

Oraciones finales

Pide ahora por tus intenciones personales, si deseas, compártelas en los comentarios. Continuamos a continuación con la siguiente oración:

Tres Padres Nuestros, tres Avemarías y tres Glorias.

Padre Nuestro

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Ave María

Dios te salve, María, llena eres de gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

La importancia de la oración en nuestra vida cristiana

La oración es una parte fundamental en la vida de todo cristiano. A través de la oración, nos conectamos con Dios y expresamos nuestra gratitud, nuestra adoración y nuestras peticiones. La oración nos ayuda a fortalecer nuestra fe y a recibir la gracia y la guía divina en nuestras vidas.

Un poderoso rezo: "Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo"

El rezo "Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo" es uno de los rezos más antiguos y venerados en el cristianismo. En este rezo, alabamos a la Santísima Trinidad y reconocemos su presencia y su poder en nuestras vidas. Este rezo es una poderosa declaración de nuestra fe y una expresión de nuestra unión con Dios.

El valor de la perseverancia en la oración

En muchas ocasiones, puede ser difícil encontrar tiempo para orar y perseverar en la oración. Sin embargo, es importante recordar que la oración es un acto de amor y entrega a Dios, y que Él siempre nos escucha y responde a nuestras oraciones. La perseverancia en la oración nos ayuda a fortalecer nuestra relación con Dios y a recibir las bendiciones que Él tiene reservadas para nosotros.

El poder de la intercesión

Además de rezar por nuestras propias necesidades, es importante recordar el poder de la intercesión. Cuando intercedemos por otros, estamos mostrando amor y compasión hacia ellos, y estamos poniendo sus necesidades delante de Dios. La intercesión nos permite ser instrumentos de la voluntad divina en la vida de los demás, y nos ayuda a ser testigos del amor y la misericordia de Dios.

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