Nuestra Señora de Chiquinquirá: Oraciones y devoción en el cuarto día de la novena

Día Cuarto - María protege a nuestra patria Colombia

Iniciamos por la señal de la Santa Cruz

De nuestros enemigos, líbranos Señor Dios nuestro. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo, amén.

4 NOVENA A NUESTRA SEÑORA DE CHIQUINQUIRÁ DIA CUARTO 4

Oración de contrición

Jesús mi Señor y Redentor, me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy y me pesa de todo corazón porque con ellos he ofendido a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar y confío que por tu infinita misericordia me concederás el perdón de mis culpas y me llevarás a la vida eterna. Amén.

Oración para todos los días

Amadísima Virgen del Rosario de Chiquinquirá, madre y patrona de Colombia, con profunda devoción y confianza en tu maternal protección e intercesión ante el Padre Celestial, nos acercamos a ti para implorar por nuestra patria querida. Pedimos que todos los habitantes de nuestro país reconozcan la necesidad de tener a Dios en sus corazones y de obrar de acuerdo a su santa voluntad.

Unidos a la voz de los que sufren, elevamos nuestro clamor al cielo para que Dios, a través de tu intercesión, nos bendiga con el don de la salud, la paz, la justicia, la misericordia y el amor. Así como escuchaste el clamor de tu sierva María Ramos, templora nuestros corazones y haz que escuchen nuestras súplicas e intenciones. Por nosotros, amén.

Pide también con confianza la gracia personal que deseas obtener mediante esta novena.

Misericordia que llega a sus fieles de generación en generación

La misericordia del Señor no tiene aceptación de personas. Para Él, todos somos hijos amados. Dios sufre con el que sufre, llora con el que llora y se compadece de todos, extendiendo su amor de generación en generación.

Si vemos la historia de nuestro amado país, podemos reconocer la misericordia que nos ha tenido mediante el sufrimiento de instituciones eclesiales, sociales, académicas, entre otras. Estas promueven la búsqueda de la verdad, la justicia y la paz.

Reconozcamos, con María, que la bondad de Dios se extiende de generación en generación y pidamos que se posen sobre Colombia. Que despertemos en cada uno la responsabilidad de proteger la mayor obra de la creación de Dios: la vida de todos y cada uno. Así, podremos gozar juntos de la paz que tanto deseamos.

Oraciones finales

A continuación, recemos un Padre Nuestro, tres Ave Marías y un Gloria.

Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Dios te salve, María, llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María...

La importancia de la oración

La oración es una poderosa herramienta espiritual que nos conecta con Dios y nos brinda consuelo y alegría en momentos de dificultad. En momentos de reflexión, debemos recordar el papel fundamental de la madre de Dios en nuestras vidas.

Madre de Dios, ruega por nosotros

Madre de Dios, ruega por nosotros pecadores ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

La madre de Dios es un símbolo de gracia y bendición. Su intercesión nos ayuda a encontrar consuelo y alegría, y a sentirnos amados y protegidos por Dios.

El poder del Santo Rosario

Una de las formas más populares de oración es el Santo Rosario. A través de la repetición de avemarías, padres nuestros y glorias, podemos meditar en la vida de Jesús y obtener su guía y protección.

La oración del Santo Rosario nos permite mantener una conexión constante con Dios y fortalecer nuestra fe. Nos ayuda a alejarnos de los vicios y pecados, y a buscar la luz de Cristo en nuestras vidas.

Oración a María, Madre de Colombia

En Colombia, veneramos a María como Madre de nuestra nación. A través de su intercesión, encontramos esperanza y consuelo en momentos de dificultad.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

María es nuestra protectora, nuestra refugio y nuestra guía. Ella nos ayuda a superar las enfermedades, las desgracias y los desafíos diarios.

Transformando nuestras vidas

Cuando nos acercamos a María con fervor y devoción, ella nos muestra el camino hacia una vida mejor. Nos inspira a abandonar los vicios y a buscar la voluntad de Dios en todo momento.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

En nuestra nación, debemos unirnos en oración y contribuir generosamente para desterrar la corrupción y la desigualdad. Con la mediación del Santo Rosario y la novena, podemos pedir a Dios que brille su luz en nuestras vidas y en nuestra sociedad.

Finalizando la oración

Terminemos nuestras oraciones con mucha fe y agradecimiento por las bendiciones recibidas. También podemos compartir nuestras intenciones personales en los comentarios, para que todos podamos unirnos en oración por nuestras necesidades.

Continuamos a continuación rezando tres Padres Nuestros, tres Avemarías y tres Glorias.

Hagamos la oración y los restos con mucha fe, confiando en la intercesión de María, Madre de Dios y Madre nuestra.

El Padre Nuestro

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden.

No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

La Salve

Dios te salve, María, llena eres de gracia.

El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres.

Y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores.

Ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo.

Como era en el principio, ahora y siempre.

Por los siglos de los siglos. Amén.

En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Gracias por escuchar esta oración. Si te ha gustado, te invitamos a colaborar con Oraciones para Todos.

Suscríbete a nuestro canal para más contenido y comparte este artículo con otras personas. ¡Dios los bendiga!

Artículos relacionados

Deja un comentario