3 SÚPLICAS A MARÍA SANTÍSIMA  PARA ALCANZAR GRACIAS POR LOS JUSTOS

3 Poderosas peticiones a María Santísima para recibir bendiciones divinas

Primera Súplica: Ruego por la perseverancia de los justos

Concédeme esta gracia por amor de Dios

Madre mía, vos sabes bien el cuidado que pone una madre para evitar que su infante caiga de los brazos de vuestra gracia a la tierra del pecado.

Segunda Súplica: No permitas que los justos sean vencidos

Oh madre dolorosa, ¿cuál sería el efecto de la sangre derramada por Jesús y tantos dolores padecidos por vos si con todo esto se condenaran los justos?

Madre mía, que perseveren en gracia y no permitas que el demonio se apodere de ellos.

Tercera Súplica: Concede a los justos la victoria sobre sus enemigos

Oh madre soberana, no hay alegría mayor al ver sanos a sus hijos y que van creciendo.

Conceded a todos los justos la victoria sobre sus enemigos.

Cuarta Súplica: Socorre a los justos para no caer en el pecado

Vos sabes cuán grande es el cuidado de una madre para con su hijo al salir de una enfermedad.

Madre mía, socorre a los justos para que no caigan nuevamente en el pecado.

Quinta Súplica: Alcanzar a los justos la salud y el crecimiento en virtud

Oh madre amorosa, no hay nada más que una madre se goce al ver sanos a sus hijos y que van creciendo.

Concede a los justos la salud y el aumento de las virtudes.

Novena Súplica: Conceder a los justos el santo temor de Dios

Madre santa, conceder a los justos el santo temor de Dios.

Pido esta gracia por vuestra pureza virginal y por los méritos de Jesucristo.

Décima Súplica: Conceder a los justos la virtud de la humildad

Madre humilde, concede a los justos la virtud de la humildad.

Os lo ruego por el amor que Dios dio y sostiene.

Onceava Súplica: Conceder a los justos la virtud de la castidad

Madre purísima, concede a los justos la virtud de la castidad.

Pido esta gracia por vuestra pureza virginal y por los méritos de Jesucristo.

Doceava Súplica: Conceder a los justos el vino del amor hermoso

Madre amorosa, concede a los justos este vino del amor.

Os lo ruego por el amor que Dios dio y sostiene.

Decimotercera Súplica: Asistir siempre a los justos en toda ocasión

Madre mía, asistid siempre a los justos ahora y en la hora de la muerte.

Os lo pido por vuestra dicha y si más acción.

Catorceava Súplica: Ayuda a los justos a llevar una vida santa hasta la muerte

Es cierto que se irá a la muerte, ¿cuál haya sido la vida?

Ruego por tanto que todos lleven una vida santa perseverando en ella hasta la muerte.

Quinceava Súplica: No permitir que los justos blasfemen y hablen mal

Madre digna de toda alabanza, no permitáis que los justos blasfemen y pronuncien palabras malas.

Antes bien, que digan "Ave María Purísima" al oír que otros hablan mal.

Dieciséisava Súplica: Profundizar en la devoción a la madre

Oh madre, si tú lo haces, los justos seguirán respetando a sus padres y estarán más unidos en devoción en el templo.

Que se prendan a tu devoción y se alejen de los profanadores y sacrílegos.

Diecisieteava Súplica: Cuidar de los hermanos en la fe

Madre, ¡oh si lentísima!

Haz que los justos sigan respetando a sus padres y que éstos cuiden de su hermanos en la fe.

Plegaria por la obediencia y cuidado

Querida familia en Cristo, os pido por la obediencia que teníais a Jesús y por el cuidado que teníais de él.

Plegaria por el perdón y la imitación

Padre, perdona nuestros pecados y ayúdanos a perdonar también a nuestros enemigos, imitando a Jesús y a ti.

Plegaria por la castidad y fidelidad

Madre amantísima, ruego por los justos para que los solteros se conserven castos y los casados guarden fidelidad, tal como lo hiciste con San José.

Plegaria por la caridad y la verdad

Amantísima Madre, te suplico que los justos sean caritativos y sinceros. No permitas que digan mentiras ni caigan en la tentación de la murmuración. Protégelos con tu caridad y sufrimiento de Jesús.

Plegaria por la unidad de los fieles cristianos

Madre generosa, ruega por nosotros y haz que todos los fieles cristianos vivan unidos en la tierra para reunirlos después en el cielo por toda la eternidad.

Plegaria por el cumplimiento de deberes

Madre nuestra, te ruego que cada uno, según su arte, oficio, estado y profesión, cumpla con sus obligaciones sin intrigas, fraudes ni envidias.

Plegaria por la protección de los viajeros

Madre mía, madre tierna y compasiva, te pido que protejas a los viajeros de ladrones y de todo mal. Haz que lleguen felizmente a su destino.

Plegaria por la provisión de necesidades

Madre de la Providencia, que no nos falte lo necesario tanto para el cuerpo como para el alma. Que siempre tengamos lo suficiente para amar y servir en este mundo y en el cielo por toda la eternidad.

Plegaria por la perseverancia y salvación

Oh María, consuelo y amparo de los mortales, te pedimos por el don de la santa perseverancia hasta la muerte para los justos, para que alcancen la salvación eterna.

Oración final

Dios te salve, María, llena eres de gracia. El Señor es contigo, bendita tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

El poder de la oración y el amor hacia Dios son fundamentales en la vida de todo cristiano. Dios es espíritu santo y se manifiesta en nuestras vidas a través de la oración y la fe.

La Virgen María, madre y abogada de pecadores

La figura de la Virgen María es de gran importancia en la religión cristiana. Ella es la madre de Dios y nos acompaña en nuestro camino de fe. A través de su intercesión, podemos encontrar consuelo y protección.

Gloria a María, hija de Dios y madre de Dios

En la gloria de María, encontramos un ejemplo de humildad y entrega total a Dios. Ella es hija de Dios Padre y madre de Dios Hijo. Su amor y fidelidad nos inspiran a amar y servir a Dios con todo nuestro ser.

La presencia del Espíritu Santo

El Espíritu Santo es la fuerza que nos guía y nos fortalece en nuestra vida espiritual. Su presencia está en los cielos y en la tierra. Nos ayuda a entender la palabra de Dios y nos consuela en tiempos de dificultad.

La importancia de la oración

La oración es el vínculo directo con Dios. A través de ella, podemos comunicarnos con nuestro Creador y expresarle nuestras necesidades y agradecimientos. También podemos interceder por los demás e implorar su misericordia. La oración nos acerca a Dios y nos permite experimentar su amor y poder en nuestras vidas.

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