2 Segundo viernes de los 9 viernes al Sagrado Corazón de Jesús Obtén ayuda en peticiones difíciles

Sagrado Corazón de Jesús: La esperanza en los momentos más difíciles

Cada viernes se reza la oración correspondiente y, después de decir la oración final, se hacen las peticiones y los rezos indicados. Iniciamos con la señal de la santa cruz: "En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, amén".

Segundo viernes

Les daré todas las gracias necesarias para su estado de vida. Jesús, bueno y misericordioso, que prometiste a aquellos que invocan confiados Tu Sagrado Corazón, darles las gracias necesarias a su estado. Te ofrezco mi oración y obras del presente día para alcanzar, por los méritos e intercesión de tu Corazón Sacratísimo, la gracia de una tierna, profunda e inquebrantable devoción a la Virgen María. Siendo constante en invocar la valiosa providencia de María, ella me alcanzará el amor a Dios, el cumplimiento fiel de mis deberes y la perseverancia final. Amén.

Tercer viernes

Pondré paz en las familias, bendeciré los lugares donde se venera la imagen de mi corazón. Jesús amantísimo, me prometiste bendecir las casas donde se venera la imagen de Tu Sagrado Corazón. Yo quiero que ella presida mi hogar. Te ofrezco la oración y buenas obras del presente día para alcanzar, por tus méritos y por la intercesión de nuestra santa madre, que todos y cada uno de los miembros de mi familia conozcan sus deberes, los cumplan fielmente y logren entrar en el cielo llenas las manos de buenas obras.

Oh Jesús caritativo, que haces que nuestra vida sea armoniosa y próspera, y una no interrumpida acción de gracias por tantos beneficios recibidos y por recibir. Amén.

Cuarto viernes

Seré tu consuelo en todas las tribulaciones. Jesús mío, que prometiste consuelo a aquellos que acuden a Ti en sus tribulaciones. Te ofrezco mi oración del presente día para alcanzar, de Tu Sagrado Corazón y del Corazón Inmaculado de Tu Madre Santísima, la gracia de ir al sagrario a pedir fuerza y consuelo cuantas veces me visiten las penas. Oh Jesús, amparo de los que sufren, haz que ninguno de sus dolores se pierda para el cielo. Amén.

Quinto viernes

Derramaré copiosas bendiciones en todos tus proyectos y trabajos. Jesús mío, que prometiste bendecir los trabajos de aquellos que invocan confiados Tu Sagrado y Divino Corazón. Te ofrezco las oraciones y las acciones del presente día para alcanzar, por Tu Santísima Madre, la gracia de que bendigas mi vida, mis estudios, mis exámenes, mi negocio, mi oficio y todos los trabajos de mi vida. Renuevo el inquebrantable propósito de ofrecerte, cada mañana al levantarme, y por mediación de la Santísima Virgen, las obras y acciones del día. Y de trabajar con empeño y constancia para complacerte y alcanzar en recompensa el cielo. Amén.

Sexto viernes

Los pecadores hallarán en mi corazón un océano de misericordia. Sagrado Corazón de Jesús, fuente de toda gracia y misericordia, en Ti confío. Me entrego completamente a Ti y confío en Tu infinita misericordia. Perdona mis pecados y llena mi corazón de Tu amor puro y santo. Amén.

Oraciones del día para la conversión

Os ofrezco las oraciones del presente día para alcanzar, por vuestros méritos infinitos y por los de vuestra santísima madre, la conversión de cuantos obran mal. Os suplico, en Jesús, inunde su corazón de un gran amor para que reconozcan sus culpas y alcancen el perdón por haberos ofendido. A ser que nos conozcan y os amen, dispensa de la gracia amaros más y más y en todos los instantes de mi vida para consolarnos y reparar la ingratitud de quienes os olvidan. Amén.

El poder de la devoción a Jesús

Las almas tibias hallarán fervor, las almas fervorosas llegarán presto a la perfección. Sin vuestro auxilio, Jesús mío, no podemos avanzar en el camino del bien. Señor, por mediación de la Virgen María, os ofrezco las oraciones y sacrificios de este día para que avives en mi alma el amor a vuestro corazón sagrado y consideréis este amor a cuantos no lo soliciten. Ayudado de vuestra divina gracia, lucharé, señor, para que cada semana, cada mes, avance un poco en la virtud que más necesito. Amén.

Inspirar a los que trabajan por la salvación

Daré a cuantos trabajan por la salvación de las almas el don de ablandar los corazones más endurecidos. Sagrado Corazón de Jesús, que prometiste inspirar a los que trabajan por la salvación de las almas aquellas palabras que consuelan, conmueven y conservan los corazones, os ofrezco mis oraciones de hoy para alcanzar, mediante la intercesión de María Santísima, la gracia de saber consolar a los que sufren y la gracia de volver hacia vos, Señor, a los que os han abandonado. Dulce Salvador mío, concededme y ayudarme a salvar almas, a ser, Señor, que emplee toda mi vida en hacer mejores a los que me rodean y en llevarlos conmigo al cielo. Amén.

Convertir corazones y propagar la devoción

Guardaré recuerdo eterno de cuánto un alma haga a mayor gloria en el corazón. Los que propaguen esta devoción tendrán su nombre escrito en mi corazón, de donde no será borrado. Os ofrezco, Jesús mío, las oraciones y acciones buenas del presente día para alcanzar la gracia de saber infundir en el alma de cuantos me rodean ilimitada confianza en vuestro corazón divino. Dadme cuanto necesito para llevar a vos a los que luchan, a los que lloran, a los que sufren, a los caídos, a los enfermos, a los moribundos. Indignaos, oh Jesús, escribir hoy mi nombre en vuestro corazón y decir a los ángeles que rodean vuestro tabernáculo: "Este nombre es el de un devoto que, amándome mucho, quiere consolarme del olvido en gratitud de tantos hombres". Amén.

Oración final para todos los viernes

Corazón dulcísimo, en ti, Jesús, templo santo de Dios y fuente de todo consuelo, confío y confiaré siempre en tu amabilidad y generosidad. Y, a pesar de las adversidades, no dejaré de esperar, no dejaré de creer en tu gran amor que es mi fuerza, mi aliento y esperanza. Eso es mío, te doy mi corazón, te consagro toda mi vida. En tus manos.

Rezo para pedir una gracia especial

Pido con inmensa fe y esperanza que me concedas la gracia especial que tanto anhelo. Te suplico que me guíes en estos días de oración y que me permitas experimentar la felicidad de estar cerca de ti en el Cielo.

Creencia en la Trinidad

Creo en Dios Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su único Hijo, nuestro Señor, quien fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo, nació de Santa María Virgen, padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado. Descendió a los infiernos, al tercer día resucitó de entre los muertos, subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre todopoderoso. Desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu Santo, la santa Iglesia católica, la comunión de los santos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carne y la vida eterna. Amén.

Oración a la Virgen María

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia, vida, dulzura y esperanza nuestra. A ti clamamos, los desterrados hijos de Eva. A ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas. Echa, pues, señora, tu mirada misericordiosa sobre nosotros y, después de este destierro, muéstranos a Jesús, fruto bendito de tu vientre.

Oración del Padre Nuestro

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre. Venga a nosotros tu reino. Hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día. Perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden. No nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

Oración del Ave María

Dios te salve, María, llena eres de gracia. El Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Rezo a Santa María

¡Dios te salve, María! Llena eres de gracia, el Señor es contigo. Bendita tú eres entre todas las mujeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo

Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

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