2 NOVENA A SAN IGNACIO DE LOYOLA SEGUNDO DIA 2

La poderosa intercesión de San Ignacio de Loyola: Segundo día de la Novena

Oraciones para todos los días

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos líbranos Señor Dios nuestro, en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, creador, padre y redentor mío, por ser Vos quien sois y porque usamos sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido. Propongo firmemente nunca más pecar, apartarme de todas las ocasiones de ofenderte, confesarme y cumplir la penitencia que me fuera impuesta. Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos en satisfacción de todos mis pecados. Y así como lo suplico, confío en vuestra bondad y misericordia infinita que los perdonaréis, por los méritos de vuestra preciosísima sangre, pasión y muerte, y me daréis gracias para enmendarme y perseverar en vuestro santo amor y servicio hasta el fin de mi vida. Amén.

Glorioso y máximo Padre y Patriarca San Ignacio, fundador de la Compañía de Jesús y padre amantísimo. Si es para mayor gloria de Dios, honor vuestro y provecho de mi alma que yo consiga la gracia que os pido en esta novena para alcanzar la del Señor, y sino, ordenar mi petición con todos mis pensamientos, palabras y obras a lo que fue siempre el blasón de vuestras heroicas y empresas a mayor gloria de Dios.

Día segundo

En sus míos dulcísimo, que prometiste a vuestros siervos tendrían en vuestra esperanza todos los tesoros del mundo y nada les faltaría, de cuando esperas en confiados en vuestra liberalidad tan amorosa como infinita, os ofrezco los merecimientos de mi glorioso padre San Ignacio y singularmente aquella firmísima esperanza que les sirvió de tesoro inagotable en su pobreza, de áncora segura en las tormentas de tantas persecuciones y de una gloria anticipada entre los riesgos de esta miserable vida.

Os suplico, Padre amantísimo de mi alma, me concedáis una esperanza segura de salvarme, afianzada en las buenas obras hechas con vuestra gracia y revestida de vuestros méritos y promesas, y también de conseguir los bienes de esta vida acordes a mi eterna salvación y proporcionados a mi estado. Y la gracia que os pido en esta novena, si es para mayor gloria de Dios, honor vuestro y provecho en mi alma. Amén.

Padre nuestro

Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en tentación y líbranos del mal. Amén.

En este artículo, nos adentraremos en el mundo de la fe y encontraremos inspiración a través de rezos, oraciones y plegarias. Nos conectaremos con lo divino y fortaleceremos nuestro vínculo con Dios.

La importancia de la oración en nuestras vidas

La oración es una forma de comunicarnos con Dios y expresar nuestras necesidades, agradecimientos y preocupaciones. Nos ayuda a encontrar paz interior, fortalecer nuestra fe y buscar la guía divina en nuestras vidas. Como dijo Jesús: "Danos hoy nuestro pan de cada día."

El poder del rezo

El rezo nos permite conectar con Dios y pedir su intercesión en nuestras vidas. Al rezar el Ave Maria, le pedimos a la Virgen María que ruegue por nosotros ante Dios. Resaltando estas palabras del rezo: "Dios te salve María, llena eres de gracia" reconocemos la importancia de María como madre de Dios y pedimos su protección y guía.

Oraciones finales para todos los días

Ahora, compartiremos una serie de oraciones finales para cada día. Estas nos ayudarán a vivir una vida verdaderamente cristiana y buscar la mayor gloria de Dios en todo momento. Una de las oraciones más significativas es la de Santísimo Padre Patriarca San Ignacio, quien nos enseña la importancia de vivir conforme a las obligaciones de nuestro estado y buscar la voluntad de Dios en todo lo que hacemos.

A través de la oración, podemos encontrar consuelo, guía y fortaleza en nuestra vida espiritual. Dediquemos tiempo cada día para comunicarnos con Dios y experimentemos su amor y gracia en nuestras vidas.

En este blog religioso cristiano, encontrarás una selección de rezos, oraciones y plegarias para fortalecer tu fe y comunicarte con Dios. A continuación, presentamos una novena a San Ignacio de Loyola, un santo patrono de gran importancia en la Iglesia Católica.

Primera oración: Agradecimiento a Dios

Oh Dios infinitamente bueno y misericordioso, doy gracias por todos los dones naturales y sobrenaturales que me has otorgado. Con humildad, ofrezco mi libertad, memoria, entendimiento, voluntad y todo lo que poseo. Hazme digno de tu amor y gracia, que son suficientes para mí. Amén.

Segunda oración: Pidiendo fortaleza con la ayuda de San Ignacio

Pido tu fortaleza y auxilio para pelear en esta vida hasta obtener la corona celestial junto a ti. San Ignacio de Loyola, gracias por ser un instrumento de Dios para fortalecer y ayudar a la Iglesia. Te invoco para que me acompañes y me libres de los ataques del enemigo en todo momento. Amén.

Oración final: Petición y despedida

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